Últimas noticias

Con la ‘Fiesta de los Panecitos’ y llenos de fe, veneran a San Nicolás

El la Fiesta de los Panecitos las personas llevan sus panes a bendecir y dejan un apoyo económico, en agradecimiento a los favores recibidos
Con la ‘Fiesta de los Panecitos’ y llenos de fe, veneran a San Nicolás

León, Guanajuato - El 10 de septiembre se conmemora a San Nicolás Tolentino, cuyo templo en el tradicional Barrio Arriba registró miles de visitantes devotos que participaron en la festividad, sobresaliendo ‘La Fiesta de los Panecitos’.

Desde temprano, la gente se hace presente en la calle de Aquiles Serdán, donde los comerciantes muestran sus artículos, pero el protagonista es el pan.

Para recordar: No hay permisos para puestos

de pan para la fiesta de San Nicolasito

Conocida como ‘La Fiesta de los Panecitos’, sorprenden los olores, sabores y variedad de pan o gastronomía, a lo que suma la venta de objetos devocionales.

Martha Alicia Amaro, junto con su familia Juárez Amaro, ha visitado de manera tradicional el templo desde hace 40 años: “Tratamos de venir cada año. Desde chiquita vivía en El Coecillo y mi papá nos traía a las fiestas parroquiales, me gusta venir a esta fiesta. Posteriormente, me casé, tuve hijos, les inculqué esto y ahora que se casaron, ella (su nuera) le tomó más aprecio, y ahora ya traigo dos nietas, es algo bonito”.

“Les platico de la historia de San Nicolasito (sic), que tomen esto con fe, como un alimento al alma, para que sean curados”, comparte.

Cerca del mediodía, la fila para ingresar al templo es de casi 300 metros afuera del atrio. Las personas llevan sus panes a bendecir y dejan un apoyo económico.

Rubén Rojas, ministro de la comunidad parroquial del Señor de la Salud, en el Barrio Arriba, confirma que ha asistido bastante gente: “Vale recordar luego de la pandemia, se ve renovada esta tradición, con mayor afluencia, con niños, adultos, jóvenes, que es difícil a veces verlos en este tipo de devociones. Tienen esa devoción ya familiar, de generación en generación, que van transmitiendo”, menciona.

Y en el exterior del templo está la verbena. Panes de dulce, salados, de agua, comida de todo tipo, desde tacos, aguas, elotes y una gran variedad de alimentos, se puede ver al transitar por el lugar.

Ahí está Teresa Mares, comerciante de la Colonia San Pablo, que vende sus panes de agua en tres piezas a 20 pesos, desde los de ajonjolí hasta los cuernitos. “Apenas estamos empezando (a vender) después de la pandemia, pero ya andamos aquí (de regreso)”, comenta.

El padre Salvador Veloz fue quien ofició la misa concelebrada especial del día, y se celebró otra misa a los benefactores más la quema del Castillo, que como cada año, es el cierre de la festividad.

MEJZ*