León, Guanajuato - Eran las 11:30 de la mañana del domingo cuando la familia de David decidió pedir ayuda sin saber que después de ser anexado lo reportarían muerto.
Necesitaban que el hombre de 33 años dejara de beber, pues acumuló una semana de excesos.
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Su hermano mayor buscó quién ayudara a desintoxicarlo y contactó al anexo “Reencuentro con la Vida”, ubicado en la colonia Nuevo León, en León Guanajuato, pues la familia esperaba que el tratamiento le diera la estabilidad, pero esto le ocasionó la muerte.
Mi hermano ya tenía una semana tomando. Queríamos que en el anexo le ayudaran a bajar la cruda y empezar a mejorar”, comentó Gabriela, hermana de David.
Llegó el equipo del anexo y David salió de pie, caminando por su cuenta, cuando su familia supo de su paradero la realidad era otra.
“Él se fue caminando bien, no estaba mal, solo andaba tomado”, aseguró Gabriela.
Dos horas más tarde, a la 1:30, una llamada al celular de su hermano les hizo saber lo menos esperado.
“Llamaron a mi hermano (del anexo) para decirle que lo habían llevado al Hospital (Regional) porque estaba muy mal”, relató Gabriela, sin tener más información de su estado de salud.
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Muerto en anexo: Cuando llegaron al hospital, su hermano ya había fallecido
Cuando su hermano llegó al Hospital Regional, David ya había fallecido.
“Él ya había llegado sin vida. Las enfermeras le dijeron a mi hermano que tenía media hora de haber fallecido. No lo podíamos creer”, aseguró con un tono de incredulidad que todavía persiste.
Con dolor y confusión la familia comenzó a buscar respuestas. Cuando les entregaron el cuerpo, se revelaron los detalles de lo que había pasado en aquellas dos horas en el trayecto al anexo.
Le dieron muchos golpes en el estómago; le reventaron el intestino. Eso ya sale en el diagnóstico de defunción, lo que los doctores dijeron”, explicó Gabriela, con una mezcla de impotencia y rabia en su voz.
Golpiza en el abdomen es la causa de muerte
Este diagnóstico quedó asentado en la orden de inhumación de la Fiscalía General del Estado al ser “Traumatismo profundo de abdomen”, como causa de muerte, clasificada como violenta o accidental.
“No sabemos si llegó al anexo y ahí lo golpearon o si fue en el camino. Pero algo pasó, porque él estaba bien cuando se fue de la casa”, dijo Gabriela, sin comprender aún cómo fue posible que alguien, en lugar de ayudarlo, decidiera maltratarlo hasta la muerte.
"Se supone que estos grupos son para ayudar, no para matar"
“Se supone que esos grupos son para ayudar, no para matar a la gente”, comentó con furia y lanzó un suspiro seco y corto.
“Siento mucho coraje, porque sí él tenía un problema con el alcohol, pero no era para que lo mataran. No era para que lo golpearan”.
Gabriela lamenta que nadie del anexo haya dado explicaciones, ni siquiera una disculpa. “Ellos no han dado la cara, no nos han hablado para nada. Nadie se ha hecho responsable”, expresa.
La familia acudió a la Fiscalía para buscar justicia, pero el proceso lo debe hacer la esposa de David, señaló Gabriela a indicaciones de la propia Fiscalía.
Hoy miércoles le dan su último adiós
El cuerpo de David se entregó a la familia el lunes a las 12:30 del mediodía, por lo que el velorio apenas pudo empezar la tarde del martes y el sepelio se programó para hoy miércoles.
Al preguntarles si sabían si el anexo “Reencuentro con la Vida” contaba con los permisos adecuados para operar, Gabriela reconoce que nunca pensaron en verificar.
“Uno cree que como tienen un establecimiento ya tienen todo en regla, pero ahora nos damos cuenta que quizá no sea así”, comentó.
Descubren antecedentes de ser anexo violento
Ahora con lo sucedido se han topado con que ese anexo cuenta con historial de violencia.
“Nos enteramos que en ese anexo ya han golpeado a otros internos. Se sabe que ahí pasa eso, pero uno nunca imagina que algo así puede pasarle a un ser querido”, explica.
El caso de David es una muestra más de una situación que parece no tener control por parte de autoridades en certificar estos sitios o siquiera supervisarlos.
“Es algo que no se lo deseo a nadie. Mi hermano tenía problemas, sí, pero no merecía esto. Nadie merece morir así”, finalizó Gabriela.
