Últimas noticias

“Me arrebataron a mi hijo y mientras lo despedía, también me robaron la tranquilidad”

Mientras despedía a Mario, quien murió por broncoaspiración en la escuela Vanguardia, ladrones saqueaban a la casa de Maricela
“Me arrebataron a mi hijo y mientras lo despedía, también me robaron la tranquilidad”

León, Guanajuato - El pasado lunes, la vida de Maricela González, de 36 años, cambió para siempre.

Su hijo Mario, de apenas 9 años, murió a causa de una broncoaspiración dentro de la escuela Vanguardia, ubicada en la colonia La Soledad.

Con el corazón roto, Maricela apenas encontraba fuerzas para enfrentar el entierro de su pequeño.

Suscríbete a nuestro canal de WhatsApp y recibe las últimas noticias directamente en tu celular

Sin embargo, mientras despedía a Mario en el panteón, recibió una llamada que sumó un nuevo golpe a su tragedia: sus vecinos le advirtieron que varias personas habían entrado a su casa a robar.

Te puede interesar: Esto dice la SEG de la actuación del personal en incidente en el que murió un menor

ASÍ ENCONTRÓ SU CASA

Cuando Maricela entró a su casa vio las chapas dañadas, las pantallas y electrodomésticos desempotrados, listos para ser sustraídos.

Maricela, quien vive en la colonia Balcones de Las Joyas, acudió de inmediato a su vivienda y al llegar alcanzó a ver a una pareja correr de su hogar.

En el interior encontró las chapas dañadas, las pantallas y electrodomésticos desempotrados, listos para ser sustraídos.

Además, constató el faltante de joyas, una bicicleta eléctrica que pertenecía a Mario, una laptop, un DVD portátil y, lo más doloroso, los 95 mil pesos que familiares en el extranjero y amigos le habían enviado para cubrir los gastos funerarios.

La madre acudió al Ministerio Público para interponer la denuncia correspondiente y aseguró que sabe quiénes fueron los responsables.

Lee también: Joven iba en su moto cuando de pronto se abrió un socavón en López Mateos, esto le pasó

“Me arrebataron a mi hijo y mientras lo despedía, también me robaron la tranquilidad”, expresó Maricela, quien ahora enfrenta no solo la ausencia de su pequeño, sino también la impotencia de haber sido víctima de la delincuencia en el momento más vulnerable de su vida.

Por temor a que los ladrones vuelvan y le quiten lo poco que le queda, Maricela decidió realizar en su propio hogar los rosarios en memoria de Mario, cuidando al mismo tiempo lo que aún conserva.