Luego de que el excandidato presidencial por el PAN, Ricardo Anaya, saliera del país tras darse a conocer que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) había abierto un proceso en su contra, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, volvió a reiterar que no se trata de una persecución política, y que de ser inocente, Anaya debe afrontar la justicia.
“Ahora, con este asunto de Anaya, víctima; acusándome a mí. Está como para decirle ‘¿yo por qué? Yo no te mandé a que hicieras esas cosas, ¿No te diste cuenta? ¿Pensabas de que no iba a suceder nada?’”, señaló el presidente.
Luego de que el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya, quien trabaja como testigo protegido de la Fiscalía General de la República (FGR), asegurara que entregó sobornos a Ricardo Anaya para lograr la aprobación de la reforma energética de 2013, impulsada por el gobierno priista de Enrique Peña Nieto.
“Es interesante que se sepa que el asunto de Ricardo Anaya tiene que ver con una denuncia que presentó el que era director de Pemex, Lozoya. Ese señor presentó una denuncia diciendo que que él entregaba dinero a legisladores y a dirigentes de partidos para que se aprobara la reforma energética. Ese es el fondo del asunto”, explicó López Obrador.
Por último, el mandatario morenista descalificó que se trate de una persecución política, y pidió a Anaya regresar a México y demostrar su inocencia en los tribunales.
“No hay persecución para nadie, no es mi fuerte la venganza. Lo de este señor, Anaya, lo que tiene que hacer es enfrentar el proceso y si es inocente, presentar la pruebas y defenderse con la verdad, pero no echarme la culpa a mí y decir: ‘ya me voy’", sentenció.
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