El Congreso de México modificó este miércoles el sistema electoral del país, lo que muchos legisladores, políticos y otras figuras públicas de la oposición consideran un golpe al Instituto Nacional Electoral (INE).
A través del Plan B propuesto por el presidente Andrés Manuel López Obrador, se restringirá la capacidad operativa del INE, pues se reducirá su personal, también disminuirá su autonomía y limitará su capacidad de sancionar a los candidatos que quebranten leyes electorales.
La oposición acusa que los cambios aprobados erosionan al máximo órgano electoral y vulneran la democracia del país, debido a que las modificaciones planteadas eliminan, entre otras cosas, las Juntas Distritales y la Junta General Ejecutiva del INE, además de que se reducen los tiempos y procesos de momentos clave de la elección, como la capacitación del personal de casilla y el conteo de votos por cómputo.
A pesar de que el 'Plan B' recibió el aval del Congreso y está a la espera de que el presidente lo publique para entrar en vigor, se prevé que la aplicación del paquete sea detenida por poder judicial, luego de que la primera parte del proyecto ya fuera declarada inconstitucional en dos entidades del país.
Según el New York Times, esta serie de medidas adoptadas por el presidente de México socavan las frágiles instituciones independientes, y forman parte de un patrón de desafíos a las normas democráticas en todo el hemisferio occidental. Advierte que los cambios son un intento de debilitar un pilar clave de la democracia de México.
Si la reforma se mantiene, los propios consejeros del INE alertaron que podría dificultarse la realización de elecciones libres y justas en 2024, incluida la contienda por la presidencia de la República.
La marcha en "defensa" del Instituto Electoral tendrá lugar el 26 de febrero a las 11:00 de la mañana en la mayoría de las entidades. Se prevé que a la protesta se unan personas de 91 ciudades en México y 5 en el extranjero, entre ellas Madrid, París y Nueva York.
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