Alrededor de 30 trabajadores de una planta de Tesla en Búfalo, Estados Unidos, fueron despedidos un día después de anunciar una campaña sindical, por lo que presentaron una denuncia laboral.
Apenas el martes, un comité organizador de 25 empleados envió un correo electrónico al director ejecutivo de la empresa, Elon Musk, manifestando la intención de sindicalizarse. Quienes fueron despedidos presentaron una denuncia ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB).
El sindicato afirmó que Tesla había despedido ilegalmente a los empleados "en represalia por la actividad sindical" pues al menos uno de los trabajadores despedidos formaba parte de este comité, mientras que varios otros habían participado en discusiones laborales.
En la denuncia, los exempleados pidieron a la Junta que buscara una orden judicial federal "para evitar la destrucción irreparable de los derechos de los empleados como resultado de la conducta ilegal de Tesla".
Una de las organizadoras sindicales afirma que es una forma de represalia colectiva contra el grupo de trabajadores que comenzó a organizarse, y reveló a medios que muchos de los trabajadores se quejaron de las condiciones de trabajo y afirmaban que sus computadoras estaban siendo vigiladas.
Tesla, por su parte, negó haber actuado en respuesta a la campaña sindical y escribió en su sitio web el jueves que los despidos fueron previstos y formaban parte de un proceso de ciclos de revisión que tienen lugar cada seis meses, pues ellos habían recibido comentarios de bajo desempeño.
En 2018, Musk ya había criticado en Twitter la voluntad de los trabajadores de sindicalizarse, afirmando que, de hacerlo, perderían sus opciones sobre acciones, lo que llevó a la NLRB a pedirle que borrara el tweet.
al/n
