A casi dos años de iniciar su ciclo más agresivo de aumentos a la tasa de interés, el Banco de México decidió pausar los incrementos y dejó el referencial en 11.25 por ciento, lo que podría durar un periodo de tiempo considerable.
Esto se debe a que para mantener la tasa de referencia en su nivel actual es importante lograr la convergencia ordenada y sostenida de la inflación general, con el objetivo de estabilizarla.
Banxico considera un rango objetivo de 3 por ciento, +/- un punto porcentual, para la inflación, y aunque es mucho más alta actualmente, ha mantenido una tendencia a la baja en lo que va de 2023.
En enero, la inflación se ubicaba en una tasa anual de 7.91%, mientras que para abril la cifra cayó a 6.25%, su nivel más bajo en 18 meses.
al/n
