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Sapica: El escenario de batalla

La mayoría de los empresarios no van por cuestiones de moda, ni a ver qué ofertas de mercado encuentran: van por los discursos, por los enfrentamientos entre niveles de gobierno y en esta edición 81 de Sapica no fue la excepción
Sapica: El escenario de batalla
Los eventos de Sapica y Anpic son para echar “grilla”, saborear los discursos que van sacando de a poquito y estar atento porque por cualquier lado puede salir la “jiribilla”. La mayoría de los empresarios no van por cuestiones de moda, ni a ver qué ofertas de mercado encuentran: van por los discursos, por los enfrentamientos entre niveles de gobierno y en esta edición 81 de Sapica no fue la excepción. El gobernador Diego Sinhué Rodríguez Vallejo y los empresarios del calzado no se estuvieron por las ramas y fueron derechos: uno pidiendo obras de la Federación y otros diciendo que hay una franca competencia desleal y el gobierno de la República hace muy, muy pocas cosas. “No hay obras de la Federación, es más, Si ven una obra de la SCT (Secretaría de Comunicaciones y Transportes) me avisan”, dijo el gobernador de Guanajuato en entrevista. Una declaración muy corta pero con una larga historia desde que empezó el gobierno encabezado por Morena. Y es que si bien hay algunos guiños con el Tren Interurbano, faltan obras como El Zapotillo, o carreteras, o infraestructura, o muchas otras cosas que se vienen recortando por la famosa austeridad republicana. Luis Gerardo González García, presidente de la Cámara de la Industria de Calzado del Estado de Guanajuato (CICEG), primero dio la bienvenida al Salón de la Piel y el Calzado por llevar más de 40 años de trabajo. Enfatizó que esta es una ventana nacional e internacional para que los que integran el sector calzado y marroquinería puedan posicionarse y promover lo que ofrecen, en ese sentido tiene razón porque también reiteró que con esto se da trabajo a más de 220 mil familias que integran el sector. Y llegó al punto: “hoy enfrentamos una situación compleja a nivel global y México no es la excepción”, fueron sus palabras. En el salón donde se encontraban, en el segundo nivel de Poliforum, el silencio fue generalizado, casi dramático.
En la perspectiva económica, el impacto internacional de las guerras comerciales ha generado incertidumbre en la inversión productiva y en la proyección a futuro, de este y de muchos otros sectores productivos”, expresó.
González García tenía todos los reflectores y la atención, así que continuó diciendo que con Estados Unidos y específicamente su presidente Donald Trump continuaba latente el riesgo de “imposición de aranceles”, dijo ante el público.
Y donde una guerra comercial con China que nos afecta a todos y en una guerra comercial no hay ganadores, todos perdemos”.
Y qué se pierde, también lo dijo: confianza, certidumbre, negocios, oportunidades y lo único que gana es la desesperación. Quizá y esta presión de Trump sea una de las paredes del muro que quiere construir y que dijo que pagarían los mexicanos, allá él, pero los empresarios lo que piden es una defensa de parte del gobierno federal.
En estos momentos, nuestro sector no ha podido frenar la competencia desleal que representa el calzado asiático. No hay comparación en las ventajas competitivas que China y Vietnam tienen en cuanto a impuestos, financiamiento, materiales, costos de operación, costo de dinero, subsidios, mano de obra, inversión directa de sus gobiernos, comparado con la forma de hacer negocios en México”.
Lo que quieren es piso parejo, no pisar disparejo. Entonces, reiteró, lo que buscan es equidad en las importaciones del calzado, ya que si se disminuyen los aranceles no se verá reflejado en el precio a quien consuma el producto.
Esa estrategia de disminuir los aranceles a la importación solo servirá para presionar a los fabricantes y proveedores mexicanos, a bajar aún más sus precios fábrica, para poder competir”.
Después llegó la danza de los números, que el sector de calzado mexicano produce 260 millones de pares anuales, que se importan 97 millones y que se consumen otros 331 millones de pares. La tensión volvió a reinar cuando González García afirmó: “en México no consumiremos más calzado. Es una realidad, la economía de las familias mexicanas no está mejorando, y con una mayor importación no aumentará el consumo, pero sí existirá una pérdida de fuentes de trabajo y bienestar de las familias que dependen de esta industria.
Sin fuentes de empleos se disparará la informalidad, el contrabando y por supuesto la inseguridad, la apertura de mercados acrecentará el escenario de recesión que vive la industria mexicana de la moda”.
La cara de los empresarios era de satisfacción, y es que todo lo que se dijo tiene fundamento. La jefa del SAT, Margarita Ríos Farjat, comentó que ya se habían sentado en la mesa para ver las propuestas del sector cuero calzado y en su mensaje fue políticamente correcta: “a trabajar en conjunto a partir de nuestras diferencias: regionales, sectoriales, vocacionales, desde el espacio público, desde el espacio privado, desde las diferencias podemos construir mejor, eso nos da también armonización, tolerancia, trabajo en equipo y en conjunto”. Todo un discurso elaborado en esa República feliz que ve el presidente Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo también fue directa, dura, opinaron algunos: no habrá tolerancia porque así como combatirán la piratería lo harán con aquellos que se quieran pasar de listos y hacer trampas al momento de declarar o por evasión fiscal, lo que hizo recordar aquel anuncio de televisión: “Cumples y te encuentras con Lolita, fallas y te encuentras a Dolores”. Y es que parecía que el mensaje que le mandaron transmitir, ya no desde los Pinos sino de Palacio Nacional, es que si quieren que les ayuden, deben estar al corriente con “Lolita”. “Somos una institución que está vinculada profundamente con la justicia”, dijo Margarita Ríos Farjat, ella, tampoco se los mandó decir. En el sector zapatero, dicen, todos están en regla, que a lo mejor el mensaje era para otros. A lo mejor. ¿El recorrido por los estantes? Ese fue el relleno.