En el estado de Guanajuato se han perdido alrededor 100 mil empleos formales e informales y cerrado más de 700 empresas como consecuencia de la pandemia del coronavirus, reveló Mauricio Usabiaba Barriga, secretario de Desarrollo Económico Sustentable, SDES.
En tanto, con los programas de apoyo a las empresas afectadas por la suspensión de actividades productivas derivadas de la presencia del COVID-19, se pudo mantener 91 mil empleos formales, explicó durante la mesa de trabajo que sostuvo el titular de la SDES con diputados locales.
Para la conservación de empleos, desde el gobierno estatal se canalizaron alrededor mil 968 millones de pesos a través de una serie de programas en los que se apoyó a 5 mil 618 empresas formalmente registradas. Y presume el secretario, que es la mayor inversión que se dio en el país para atenuar el impacto de la crisis sanitaria mundial.
La cadena cuero – calzado- proveeduría (12 mil empleos), turismo (11 mil), construcción (11 mil) y automotriz (7 mil), son las que mayor afectaciones han registrado en lo que a productividad se refiere y con ello con la pérdida de empleos.
La mayor parte de las empresas afectadas están ubicadas en el corredor industrial y particularmente los municipios de León, Irapuato y Celaya.
En lo que a empresas cerradas se refiere, únicamente se tiene el registro de 700 desaparecidas, sin embargo, “no van incluídos los informales, que desafortunadamente son los que más se han cerrado”.
Usabiaga Barriga estimó que el impacto económico en Guanajuato es equivalente a una caída en el Producto Interno Bruto, PIB, en un - 6.8%, impacto negativo reflejado principalmente en la industria manufacturera.
En la entidad la Población Económicamente Activa, PEA, es de alrededor de 2.6 millones de personas, y a finales de diciembre habrá de afectar al menos al 7% de esta población.
“Para final del año el empleo vulnerable es del 7 % de la PEA, de (un total de) 2.6 millones de personas”, que integran esta variable económica.
“Necesitamos gestar más confianza y la confianza del consumidor sabemos que viene con la vacuna, estamos a la espera de esa vacuna. Mientras, a través de nuestros clústeres, estamos tratando de gestar esas inercias para ser afectados lo menos posible”.
El inicio de año se veía promisorio con un repunte en la creación de empleos de más de 8 mil nuevas fuentes de trabajo, sin embargo, tras la suspensión de actividades productivas y la aplicación de la cuarentena, para mayo ya suman un impacto negativo de 42 empleos menos.
De acuerdo a los registros del Instituto Mexicano del Seguro Social, las bajas habrían superado poco más de 50 mil empleos.
La economía guanajuatense además de la pandemia del COVID-19, se vio afectada por una errática política económica federal, el retraso de la firma del T-MEC, la desaparición de programas como Pro-México e Inadem, uno que impulsaba el Turismo y el otros a las micro, pequeñas y medianas empresas, con proyectos de innovación.
La reactivación económica en Guanajuato dependerá además del impulso de los clústeres, también de las experiencias observadas e integradas en el proyecto Singapur.
“Necesitamos enfocarnos mucho en cómo beneficiar el poder adquisitivo del guanajuatense, cómo lo haremos, motivando los tres tipos de ingreso que comentaba: el laboral, el patrimonial y el accionario, ya tenemos toda la estrategia”.
A lo largo de un año y con la ‘tropicalización’ del esquema de Singapor la economía guanajuatense crecerá, prometió.
MEJZ*
