Últimas noticias

Por falta de alumnos, despiden a docentes de escuelas privadas

Docentes de escuelas privadas fueron despedidos por la falta de alumnos para el próximo ciclo escolar
Por falta de alumnos, despiden a docentes de escuelas privadas

José Alberto Rocha, Julisa Serrano, Denisse Pelayo y Margarita Gómez ya no podrán dar clases en el siguiente ciclo escolar debido a recorte de personal en escuelas, cierre de planteles educativos o reducción de horas de enseñanza.

Mientras unos buscan la manera de ganarse la vida, otros están esperanzados en que en enero podrán regresar.

“La situación es realmente difícil para muchos de nosotros que estamos preparados para dar clases, pero no hay trabajo y no contamos con los apoyos que reciben los maestros de la federación o del estado” dijo Denisse Pelayo.

Ella es maestra de educación primaria desde hace 15 años y es la primera ocasión que enfrenta el desempleo.

Dijo que siempre había trabajado en escuelas del sector privado y en ninguna de ellas había problemas de dinero o con los padres de familia.

“Pero desde que comenzó la cuarentena las cosas fueron cambiando, me impresionó la manera en la que los papás nos trataban a nosotros como si nos culparan de lo que estaba pasando. A título personal pienso que era tal su frustración que remataron con nosotros”

Prefirió omitir el nombre del colegio en el que trabajaba aunque recalcó que salió en buenos términos, con el pago justo y sin deudas.

“No hubo deudas, pero tampoco trabajo. Debido a la premura del tiempo ya no alcancé espacio en otras escuelas pero en la mayoría de ellas hay incertidumbre entre los maestros de saber si continuarán al menos hasta enero o de plano van a cerrar”.

Margarita Gómez también fue una de las maestras que corrieron en la escuela primaria “Ezequiel A. Chávez” en el municipio de Irapuato.

Comentó que al fin del ciclo escolar 2019/2020 el administrador de la escuela reunió a todo el personal educativo para comentar que estaban pasando por un difícil momento económico y que se iban a ver en la necesidad de recortar elementos.

“Desde que escuché eso sentí como la sangre se me bajaba a los pies (sic) y empezaron las palpitaciones. Nos habían dicho que iban a mandar correos a las personas que ya no continuaríamos en la escuela pero nosotros dijimos que preferíamos que nos dijeran de una vez; y comenzaron a decir los que ya no continuarían: mi nombre fue el antepenúltimo en mencionar”.

Contó que ella es maestra “de toda la vida” y aunque no precisó los años de servicio dio a entender que lleva al menos unos 20 años como docente.

“Estoy en tratos con una escuela de idiomas pero no es del todo seguro, no hay nada seguro en estos momentos en ningún lugar, he llamado a varias escuelas en donde tengo conocidos pero me dicen lo mismo: también hay recortes o de plano ya cerraron por la pandemia”.

El profesor José Alberto Rocha ya desde hace dos ciclos escolares venía desempeñando dos trabajos para poder mantener a su familia. Ahora tendrá que conseguir otro empleo.

“Por las mañanas trabajaba en la (escuela) secundaria como maestro; es una escuela privada (que está) en la colonia Lomas de la Trinidad. Venía creciendo mucho en inscripciones y tenía muy buen nivel, pero la situación sanitaria impactó muy fuerte en los padres de familia y por consiguiente en el plantel”

“Nos pagaban bien, es decir, lo que se paga a un maestro; pero para mí no era suficiente ya que quería darles un poco más a mi familia y entré junto con un amigo a conducir un auto privado. En un principio sí era bien remunerado, ahora bajó mucho la clientela debido a que pocos utilizan el servicio”.

Dijo no sentir pena por trabajar de chofer, por el contrario, era una manera de enseñarles a sus alumnos a ganar la vida de manera digna. Incluso, varios papás solicitaban sus servicios al sentir más confianza.

“Tengo la esperanza de encontrar algo más y estoy empeñado en que quiero regresar a la enseñanza, es mi verdadera pasión pero en este momento soy realista y esperaré el momento”

Julisa Serrano experimentó de todo en estos últimos cuatro meses. El plantel para el que trabajaba venía arrastrando algunas deudas que pensaban solucionar en el ciclo escolar 2019/2020 pero resultó exactamente lo contrario.

“Yo fui una de las pocas maestras que conservé mi puesto pero también tenía que suplir a otra compañera que acaban de notificarle que ya no continuaría. Cuando empezó el año 2020 vimos una ligera esperanza porque ingresaron nuevos alumnos y la situación se estabilizó”

“Cuando llegó marzo nos avisaron que ya no habría clases en la escuela y empezaron muchas situaciones difíciles de comprender incluso en este momento porque entre que teníamos que aprender a dar clases en plataformas, la escuela cerrada, los papás que no querían pagar las colegiaturas y las deudas que ya tenían terminaron por explotar”

Tendrá que esperar a que comience el ciclo escolar para poder hacer llamadas y buscar incluso una plaza de maestra suplente, por lo pronto comentó que se mantendrá en cursos de capacitación y mejorará sus conocimientos en clases a distancia.

“Si algo aprendí de esto es que hay que estar preparados para todo, tal vez muchos de nosotros aprendimos como se dice “a la mala” pero hay que tomar todo con sabiduría, es lo que le decía a mis alumnos, muchos me siguen enviando mensajes de whatsapp porque también tuvieron que buscar otro colegio. Me quedo con la enseñanza y junto con mi marido buscaremos nuevas oportunidades” concluyó.

*LA