Alumnos de escuelas públicas consideraron que los programas que se proyectan en el canal ‘Aprende en casa II’ son aburridos, confusos y poco atractivos como para permanecer hasta 4 horas frente al televisor compartiendo horarios entre mañana, tarde o noche.
El contacto con los maestros es poco, no usan plataformas y la mayoría dijeron no tener ni celular propio para meterse a redes sociales, usar un correo electrónico o navegar en la red para investigar es todo un reto.
Algunos papás los dejan solos pensando que aprenderán en las clases por televisión, pero ellos prefieren cambiarle cuando nadie los ve.
Daniel pasó a sexto año y su hermana Eloísa a quinto. Su casa ubicada en la colonia León I cuenta con solo un televisor de modo que debe esperar su turno hasta que ella termina.
Las clases por televisión casi se empatan, la de su hermana empieza a las 7:30 de la mañana y termina a las 10:00 a.m. dijo su mamás Eloísa Hernández. Las de Daniel comienzan a las 9:30 de la mañana y terminan a las doce del mediodía.
“Hasta ahorita no ha perdido clases por televisión, y lo que hemos hecho es que las tiene que ver a las 9:30 de la noche, los dos las ven por el canal 7 (.3) de Televisión Azteca”, dijo la mamá.
Daniel tiene 11 años, acompañó a su mamá por el mandado mientras su hermana se quedó en casa con su papá.
“A mí la verdad no me gusta estar viendo la televisión, está todo muy aburrido”, dijo casi en susurros.
En la colonia Deportiva II la señora Ivana Jiménez dijo que su hijo Mario tampoco se siente muy a gusto con las clases. Él pasó a tercero y, de acuerdo a la mamá, es muy poco sociable.
El niño estaba parado a un costado de su madre. Se animó a responder la pregunta “¿no te gustan las clases en tu escuela?”
“Es que no les entiendo muy bien”, fue su respuesta. La mamá volvió a explicar que la maestra les dijo que esta semana serían de regularización académica. Ella recibe las tareas a través de un grupo de WhatsApp, lo imprimen en la papelería y lo realizan.
“Estos dos días vio muy poco tiempo la tele, la maestra le ha mandado más tareas y estamos esperando que en los siguientes días nos digan bien qué vamos a hacer”, comentó la señora Ivana Jiménez.
En la colonia Los Murales la señora Teresita de Jesús Velázquez y su hija Andrea contaron que el primer día de clases todavía no tenían programado su televisor. Cuando su hijo el más grande la programó ya habían empezado los programas. Ellas vieron las primeras horas pero no les gustó.
“Vimos algo de los climas, y la verdad no me acuerdo de más”, dijo Andrea que pasó a quinto grado.
Su mamá fue más expresiva y señaló su descontento por los métodos educativos de las escuelas públicas.
“Ya lo hemos dicho en los grupos donde estamos las mamás, muchas de nosotras no sabemos si en realidad están aprendiendo nuestros hijos, tenemos que hacer más cosas y es mentira que ver la televisión sea bueno, no han pensado en el daño a la salud por estar viendo mucho tiempo una pantalla”.
“En las escuelas privadas al menos los niños toman clases (virtuales) pero en las públicas los maestros nos mandan todo por el WhatsApp, y a veces ni responden nuestras dudas, estamos muy mal”, concluyó.
MEJZ*
