El anuncio hecho este jueves por la Secretaría de Salud en la entidad dando a conocer que antros, bares y centros nocturnos deberán cerrar durante dos semanas, representa otro fuerte golpe al sector que ha sido muy afectado por la pandemia.
El secretario de Salud en la entidad, Daniel Díaz Martínez, dijo a través de la televisora estatal que se tomó dicha determinación ya que estos sectores representan un fuerte foco de contagio del COVID-19, y de no acatarse la disposición podrían ser sancionados con el cierre durante un mes.
Según dijo, el cierre será a partir del lunes próximo y durante las próximas dos semanas.
El titular de Salud explicó que están buscando alternativas para cuidar la salud de los ciudadanos y principalmente de la población joven, porque los antros y bares no están respetando los acuerdos de aforos, ni aplican las medidas de sana distancia.
Tropezón tras tropezón
Al ser considerados un trabajo no esencial, antros, bares y centros nocturnos, fueron los primeros en cerrar en el inicio de la cuarentena decretada por las autoridades estatales y federales.
Desde ese momento han enfrentado una serie de medidas restrictivas debido a que es una de las fuentes de contagios por ser lugar de reunión de jóvenes que no acatan las medidas de sanidad.
El 6 de agosto, y argumentando que prestaban servicios similares a los restaurantes, la Asociación de Bares y Cantinas en León demandaron que les permitieran reabrir sus establecimientos, ya que debido a las afectaciones económicas habían cerrado en forma definitiva 12 cantinas León.
En esa ocasión, Javier Quiroga López, líder de los bares y cantinas en la entidad, lamentó que no se les permitiera abrir, afectando sus ingresos, aunado a las pérdidas por los productos que no lograron vender.
Finalizando septiembre, el día 30, Quiroga López pidió a la autoridad estatal reconsiderar la apertura de este sector productivo que hasta ese momento había dejado sin empleo a más de 3 mil guanajuatenses.
En ese momento dijo que en la entidad hay 700 cantinas de las cuales 70 se ubican en la ciudad zapatera, y solo un 20% habían podido abrir por la ampliación en su giro que incluía la venta de alimentos.
Se reactivan en octubre
Ya con semáforo amarillo, bares y cantinas estaban de regreso el 6 de octubre luego de registrar el cierre de 300 establecimientos en todo el estado, y la pérdida de 2 mil 500 empleos para el sector.
“Hablando del municipio de León, el 80 por ciento abrimos hoy y el resto en los próximos días, teníamos que estar equipando en materia de insumos, cuestiones de contenidos y aquellos que fueron saqueados, se hace el esfuerzo para estar a la brevedad aperturados”, comentó ese día el presidente de la Asociación de Bares y Cantinas de Guanajuato, Javier Quiroga López.
Al límite de la supervivencia
Pese al regreso a la actividad económica los primeros días de octubre, el 12 de noviembre las autoridades dieron a conocer que la venta de bebidas alcohólicas solo se podría realizar hasta la media noche, dando un golpe más al sector.
Antes, con el cambio del semáforo de amarillo a naranja, las autoridades determinaron que dichos centros debían operar con un aforo de 20%, además de que fueron de los últimos sectores a los que se les permitió reabrir.
Ese mismo día representantes y dueños de bares ubicados en La Madero exigieron a las autoridades municipales reglas parejas para todos los sectores, luego de que fueron clausurados cinco antros de la zona.
Aseguraron que la operatividad de bares y restaurantes de la zona centro no es la causa del crecimiento en el número de contagios por COVID-19, cuyas cifras alcanzaron este miércoles 491 casos y 39 fallecimientos, pidieron que de igual manera se supervise la operatividad en centros comerciales y el Sistema Integrado de Transporte (SIT), donde hay más aglomeraciones de personas y no son sancionados.
Ya el 27 de noviembre se pronunciaron por evolucionar para hacerle frente a las restricciones de horario y aforos en sus establecimientos, y generar ganancias en medio de la pandemia, por lo que analizaban fortalecer el menú gastronómico y ya no solo ofrecer botana en los tradicionales establecimientos.
“Es buscar el fortalecimiento de nuestras ventas a través de la comida, es decir, que la gente acuda a comer a los establecimientos, fortalecer nuestra gastronomía que es basta en nuestros negocios y eso queremos hacer como estrategia de que la gente fuera para resarcir el no tener horarios más amplios”, el presidente de bares y cantinas en Guanajuato, Javier Quiroga López.
Finalmente, el 16 de diciembre, les dieron a conocer que las restricciones en ventas de bebidas alcohólicas se ampliaban hasta el 15 de enero, lo que representará pérdidas entre el 60% y el 85% para estos establecimientos.
Esto se viene a sumar a las limitaciones de aforo y representa un fuerte impacto para la industria, dijo Quiroga López.
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