Guanajuato es la quinta entidad con mayor número de nacimientos de mujeres entre los 15 y 19 años, cuyo registro en 2019 correspondió a 17 mil 945 casos, solo por debajo de Veracruz (20 mil 129); Jalisco (20 mil 231); Puebla (21 mil 498) y Chiapas con 25 mil 267 alumbramientos.
En ese mismo periodo se registraron 317 nacimientos de niñas-madres entre los 10 y 14 años, de acuerdo al Subsistema de Información sobre Nacimientos (SINAC).
En el contexto nacional, en 2019 México registró 38 mil 862 partos de mujeres en el mismo rango de edad; cuyas cifras lo coloca en el primer lugar mundial en embarazos infantiles.
El número de nacimientos en niñas de entre 10 y 14 años se ha incrementado progresivamente desde 2003. Solo en 2017 se registraron 11 mil 749 casos.
Una gran parte de los embarazos en niñas de entre 10 y 14 años son resultado de actos de violencia sexual cometidos por integrantes de la familia.
De acuerdo a información de CLACAI, el 46% (4 mil 342 casos) de las niñas entre 10 y 14 años que tuvieron un hijo nacido vivo en México, reportaron que el hombre tenía entre 18 y 68 años.
Protegerlas Ya
Por tal razón y con la finalidad de prevenir embarazos no intencionales y casos de abuso en niñas y adolescentes menores de 15 años, el Consorcio Latinoamericano Contra el Aborto Inseguro (CLACAI), arrancó en países latinoamericanos la campaña Protegerlas Ya, informó Susana Chávez, secretaria Ejecutiva del CLACAI.
A la par comenzó la difusión de un protocolo de Atención de niñas y adolescentes menores de 15 años con embarazo no intencional, pues a pesar de que en países Argentina y Colombia ya hay documentos que abordan esta problemática, no son atendidos y cumplidos por las autoridades competentes.
“Solo estos dos países son los que cuentan con lineamientos para la atención de embarazos no intencionados en menores de 15 años de edad, el resto cuentan con protocolos y lineamientos generales de prevención de embarazos y es importante denotar que se requiere una especial atención y cuidado en niñas y adolescentes de este rango de edad”, indicó Susana Chávez.
Los embarazos y maternidad prematuros propician oportunidades de desarrollo diferenciadas; impacto en el progreso económico; difícil acceso a capital social y educación, además de consecuencias a la salud como mayor riesgo de muerte durante la gestación y el parto; problemas en la salud mental como: angustia, miedo e incertidumbre.
La tendencia ascendente en embarazos en niñas y adolescentes menores de 15 años, se relaciona con explotación sexual y relaciones sexuales forzadas.
El especialista en salud reproductiva y asesor de la Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF), Pio Iván Gómez Sánchez, aseguró que este 2020 con la presencia del COVID-19 y el confinamiento, ha propiciado un aumento en el número de abusos y embarazos en niñas y adolescentes menores de 15 años.
Sin embargo, al menos en la entidad, la Secretaría de Salud de Guanajuato (SSG), no cuenta con cifras actualizadas de esta problemática durante la pandemia.
“Estamos contra otra epidemia, es decir una Sindemia, porque además del COVID-19, se ha agudizado la pobreza, la inequidad y el embarazo en adolescentes”, confirmó.
Por lo que destacó la importancia de continuar trabajando desde las organizaciones civiles y autoridades de seguridad y salud en la prevención de embarazos no intencionales.
“Las niñas tienen nombre y apellido y puede ser alguien de tu familia; lo importante es que las personas que trabajan directa e indirectamente por los derechos de las niñas menores de 15 años de edad atiendan el tema de la prevención y atención”, dijo.
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