Entre los casos de éxito que el Instituto de Alfabetización y Educación Básica para Adultos (INAEBA) presume para promover sus servicios, está el del actual director de Desarrollo Social de Huanímaro, Juan Sierra Chacón.
EL INAEBA es una instancia dedicada a abatir el rezago en educación primaria y secundaria entre jóvenes y adultos, además de certificarles en oficios diversos.
Juan Sierra Chacón, quien no ha dejado el oficio de la colocación de paneles de tablaroca, llegó a la dirección de Desarrollo Humano de Huanímaro para reducir la deserción.
“Debemos tener esa convicción de decir yo puedo, yo quiero, lo tengo que hacer, porque es muy triste ver niños. Los adultos igual y ya estamos encarrilados a un trabajo, algún oficio, pero un niño que estaba en la primaria y ya no esté ahí, es algo muy grave y que tenemos que ver como sociedad, (que regrese a estudiar) es una meta que debemos de tener todos como sociedad, como familia que somos en cualquier comunidad”.
El hoy funcionario municipal compartió que abandonó sus estudios cuando cursaba el segundo grado de secundaria, que de alguna manera se complicó, por lo que su padre le llamo la atención
“Mi papá tenía bastante trabajo y me dijo, ¡tú no quieres estudio, tú lo que ocupas es trabajar!”, recordó.
Posteriormente, migró a los Estados Unidos de manera ilegal, donde aprendió, además del idioma, el oficio de la instalación de tablaroca.
A su regreso al país y a Guanajuato, cuatro años después, conoció de los servicios del INAEBA y asistió a un círculo de estudio, donde asesores académicos le apoyaron a él y otros para obtener un certificado oficial.
“Estuve en clases semi-presenciales, ya que solo íbamos algunas horas. Fue alrededor del año 2011 donde me acerqué y me atendieron muy bien, tuve muy buena cercanía en ese momento. Creo que fueron como cuatro meses los que estuvimos en preparación, ya nada más ejecutamos un examen en lo que se terminó la evaluación”.
Al concluir la secundaria, sus objetivos fueron más claros y concluyó la preparatoria. “Me sentí muy contento, primero que nada, conmigo mismo; en segundo lugar, porque lo creí y lo cumplí y en tercera, porque existe algo o alguien que nos puede ayudar en ese sentido”.
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