Con la mitad de la producción de calzado escolar respecto a 2019, la industria del calzado recibe como un respiro la determinación del retorno 100% presencial a las aulas.
Para el presidente ejecutivo de la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (CICEG), Alejandro Gómez Tamez, el retorno a la presencialidad empujará las ventas de calzado de piel escolar y deportivo.
En 2019 el deportivo representó el 39.35% del calzado infantil, mientras que el calzado escolar, registró un 27.45% de participación.
Los registros de producción de calzado escolar en 2019 alcanzaron los 260 millones de pares, mientras que en 2020 esta cifra cayó a 160 millones de pares de calzado producidos.
“Sin duda va a ayudar a que se reactiven las ventas de calzado infantil, todavía con los datos del cierre del 2021, la fabricación de calzado infantil está en niveles un 50% por debajo de lo que se tenía en 2019”, indicó.
Los zapateros dedicados a la fabricación de calzado infantil fueron los que más padecieron la crisis económica propiciada por la pandemia y el aislamiento social.
“Este grupo de fabricantes fueron los más afectados con la pandemia, de por sí al sector le fue muy mal, es decir, los que producen calzado infantil les fue todavía peor”, dijo.
Dañan también las importaciones de calzado asiático
Gómez Tamez dijo que si bien los industriales de calzado escolar tienen puestas sus esperanzas para la reactivación en el retorno presencial a las aulas, lo cierto es que aún prevalece un fuerte daño de las importaciones de calzado de origen asiático.
Tan solo el año pasado, con todo y pandemia además de las dificultades de la comercialización mundial, lograron ingresar al menos 97 millones de pares de zapatos, mientras que en 2020 la cifra alcanzó los 70 millones.
“Lo importante será que este incremento se traduzca en consumo de bienes hechos en México y no de bienes importados (…) esperemos que la gente privilegie el consumo de zapatos mexicanos”, detalló.
Alejandro Gómez destacó la importancia de la calidad de mano de obra y materiales del calzado mexicano frente a los productos de oriente, lo mismo que la competitividad que hay en sintético y textil.
“Si bien nuestra área de mayor competitividad no es el calzado sintético ni el de tela, sí hay fábricas que hacen un magnífico producto que también puede ser útil para el calzado deportivo”, reiteró.
Con esto queda abierta la posibilidad de lograr la reactivación económica dentro del sector, la generación de empleos y poder en 2023 recuperar el mercado económico de 2019.
*a
