Dispuestos a trabajar en otra empresa, pero no antes de que Gissing les pague sus liquidaciones tras el cierre de operaciones de la planta automotriz en León.
Trabajadores de la empresa cumplen cinco días haciendo guardia en sus instalaciones para evitar que huyan sin pagarles lo que les corresponde por su tiempo trabajando ahí.Así respondieron al ser consultados sobre la existencia de vacantes en empresas del mismo parque, en donde se localiza la planta, en Puerto Interior y en Pirelli.“Sí nos han venido a dar opciones en fábricas y yo sí estoy dispuesta. Soy una persona sola, sin quien me apoye económicamente y yo estoy luchando por mis derechos, pero no me voy dejar. Tengo que seguir trabajando”, comentó una trabajadora que prefirió omitir su nombre.La mesa de negociación es entre el sindicato nacional de metalmecánica automotriz y autoridades estatales, porque los representantes legales siguen sin dar la cara.“Cómo tú sabes estas empresas siempre tienen, aunque son inversión extranjera, siempre tienen representantes legales de aquí. Pero ni los representantes legales se han manifestado”.
Las personas que han pasado día y noche en las instalaciones de Gissing ubicadas en el parque industrial Colinas de León.MEJZ*
