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La inseguridad y el miedo a la violencia ha invadido al campo leonés

La noticia sobre el homicidio del delegado Rubén Juárez llegó de boca a boca, aumentado el miedo a la violencia
La inseguridad y el miedo a la violencia ha invadido al campo leonés
León, Guanajuato - En La Arcina ya le piensan dos veces antes de ir a otras comunidades vecinas, como Barretos, en donde recientemente fue asesinado su delegado, aumentando el miedo a la violencia entre los habitantes. La noticia sobre el homicidio doloso de Rubén Juárez les llegó de boca a boca. Uno de los habitantes de La Arcina estaba en el poblado vecino al momento de que ocurrió el hecho.

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Y pues ayer nos dimos cuenta como aquello de la una que habían asesinado al delegado ahí de Barretos. Nada más nos platicaron que lo amarraron de las manos y estrangulado. Eso fue lo que nos comentaron aquí", comparte Romualdo.
Ambas son comunidades de la zona rural sur de León. Sin embargo las cosas se han puesto más feas en Barretos, en donde jornaleros encontraron dos cuerpos sin vida en hechos ocurridos en menos de una semana, en abril de este año.
Ya está pasando todo por aquí, ya se está viendo por aquí todo eso. Preocupa a uno que hace falta más vigilancia, es lo que hace falta. Y como uno está en el área rural está trabajoso. Vienen pero nada más de día. De noche no", agrega.
A estas comunidades las separan casi cuatro kilómetros de distancia. Pero también la inseguridad que ya los hace dudar de ir a visitar a otras demarcaciones de la zona.
Aquí se pone a pensar que está muy difícil lo que está sucediendo alrededor de las comunidades. Por donde quiera hay mucha gente tirada por ahí muerta La gente ya no puede salir ni a otro rancho. Por el miedo que tienen pues de todo lo que ha pasado. Aquí ya van cuatro personas que han matado de aquí en la Arcina, dos por el camino a Barretos".
Poco a poco se van acabando las tardes de platicar entre vecinos. Entre más temprano estén resguardados en casa, mejor. "Ya aquí la gente tiene hasta miedo salir a la tarde. En las tardes salían señores a sentarse por aquí y ahora no porque en la noche andan carros desconocidos, personas que no conocemos y van y vienen y van y vienen”, concluye. La tranquilidad del campo se ha convertido en un bonito recuerdo de la época en que el aire puro y a sensación de paz entraban por las ventanas. MEJZ*