Silao, Guanajuato - La calma es un espejismo en Chichimequillas. Las imágenes que dan rostro a la violencia que aqueja al estado de Guanajuato salieron de la televisión y llegaron hasta esa comunidad que pertenece al municipio de Silao. Así lo describe Magdalena.
La mañana aparenta tranquilidad. El tianguis funciona normalmente, la gente va y viene. A primera vista no parece un poblado en cuyas calles haya corrido sangre. Pero del sosiego solo quedan los recuerdos. Ya no solo pasa en las noticias.Cosas que no pasaban antes ahora están ocurriendo. Lo que mirábamos nosotros por las noticias que pasaban en las ciudades, ahora vemos que en las comunidades también se hace eso, también hay pasan cosas malas”, lo dice con el tono de quien revela información que pone en riesgo.
Es una comunidad rural de Silao que se localiza 13 kilómetros de la cabecera municipal. Pero a unos metros del horror. Magdalena continúa su relato y dice que, si antes generaba inquietud la presencia de extraños, ahora también hay zozobra.
Ahora, hay niños que andan en la calle jugando y llegan coches desconocidos que ni sabemos ni qué y es muy impactante. Ya nada más estar con el Jesús en la boca de qué va a pasar. Ahorita ya nos da más miedo”.
En la comunidad hay al menos cinco bardas con pintas de las siglas de uno de los grupos del crimen organizado que operan en el estado. Prefiere no hablar de eso. Recientemente fue testigo de un hecho impactante para la comunidad.
A plena luz del día van y nos tiran personas hechas pedazos ahí en Chichimequillas. Apenas van a ser 15 días de que nos fueron a tirar el cuerpo de un chavo hecho pedazos. Y no estaba embolsado, estuvo así tirado. Disculpen la palabra, pero como si hubiera sido un animal el chavo, un chavo de veintitantos años".
Se refiere a un hecho registrado el pasado 18 de agosto. Una de las calles de la comunidad amaneció con un cuerpo inerte que contrastaba con el verde que da vida a los cerros que la rodean y el canto de las aves campestres. Al igual que en otros poblados en todo el estado de Guanajuato, la droga es cada vez más presente.
Antes no era así. Antes se dedicaban a trabajar, se dedicaban a estudiar, a todo. Ahorita ya hay niños chiquitos, de 10 o 12 años que ya andan en eso. Duele mucho, la verdad".
De acuerdo con datos del sistema nacional de seguridad pública, en Silao ha disminuido el indicador de homicidio doloso en menos del 1 por ciento.
A los ojos de Magdalena es una disminución insignificante para un poblado que no estaba acostumbrado a la sangre.MEJZ*
