Ante riesgos, migrantes cambian ‘La Bestia’ por ‘aventones’ y largas caminatas
Entre largas caminatas, y pedir asistencia a viajeros de camiones o autobuses, los migrantes intentan llegar a la frontera de Estados Unidos

León, Guanajuato - La historia de los migrantes que llegan a León dio un giro ante los peligros que representa viajar en ‘La Bestia’.
Hace dos días, Ferromex dio a conocer la suspensión temporal de trenes de carga con la finalidad de prevenir accidentes y muertes de migrantes que abordan los trenes buscando llegar a la frontera con los Estados Unidos; en Irapuato, ubicado en la zona de riesgo, se quedaron más de 800 indocumentados varados.
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Paulo García tiene 35 años, y es originario de La Ceiba, Honduras. Relata que, junto a su pareja y tres hijas, tiene cerca de 20 días viajando, entre largas caminatas, y pedir asistencia a viajeros de camiones o autobuses, en busca de llegar a Houston, Texas.
“Está un poco feo, está difícil. Nos salimos por la situación económica y falta de trabajo. Hay otros (migrantes) aquí que nos apoyan, más a nosotros que venimos llegando y hay otros que tienen tiempo de estar aquí y nos apoyan”, dice.
Ante los riesgos, Paulo y su familia decidieron no viajar sobre el tren que cruza el país: “Ahorita estamos pidiendo ‘ride’ así de jalón con la gente. De puro corazón nos apoyan en algo”.
Reconoce también el riesgo de viajar hasta su destino: “De dos a tres semanas pensamos salir, (vamos a estar) pidiendo para comer o algo. Sí es peligroso, pero no hay de otra, hay que seguir adelante, en nombre de Dios”.
Desde que llegaron a León, Paulo y su familia viajan por las mañanas a pedir ayuda en los cruceros, como el de Francisco Villa y González Bocanegra. En el trayecto, encuentran a otros migrantes. Uno de ellos es Luis Martínez, quien a sus 19 años viaja con su pareja e hija, desde San Pedro Sula.
“(Viajo) por motivos de amenazas (criminales) la idea es llegar a Estados Unidos, a Houston”, menciona, al igual que haber abandonado los viajes en tren. “El tren no. Ahorita no estamos viajando, pensamos viajar pero en bus (sic), estamos juntando papeles para viajar hasta la frontera”.
Tanto Paulo como Luis se dedicaban a la construcción en su país, y dicen que van a Estados Unidos con la esperanza de trabajar, sin miedo a la deportación en la frontera. “Vamos a intentar (y ver) lo que sale ahí”, dice Paulo.
MEJZ*