El influencer musulmán converso, Andrew Tate, fue detenido en Rumania junto a su hermano Tristan, señalados por tráfico de personas y violación, buscado en ese país desde abril, señalados por dos menores que decían haber sido retenidas en contra de su voluntad.
Se les señaló por formar parte de un grupo de crimen organizado que sometía a estas niñas a participar de videos para adultos. Los hombres fueron liberados mientras la investigación seguía su curso pero desaparecieron del país.
Pero fue lo que llevó a su detención lo que se ha vuelto viral. El “influencer” abiertamente machista, tenía su cuenta de Twitter suspendida debido a sus controvertidos mensajes misóginos que generaron el repudio de miles de usuarios en la red social, pero fue reinstaurada gracias a Elon Musk.
Tate decidió escribir entonces en contra de la ambientalista Greta Thunberg, presumiendo sus autos de lujo y deportivos por sus emisiones de carbono, pidió su contacto de email para pasarle la lista de sus “33 autos emisores”.
La astuta Thunberg, de 19 años, respondió con un sencillo pero astuto mensaje en el que le dijo: “Sí, por favor, ilumíname. Envíeme un correo electrónico a smalldickenergy@getalife.com”, llamándole pene pequeño y pidiéndole que se buscara algo mejor qué hacer con su tiempo.
Andrew Tate, al parecer, se sintió tan insultado que volvió a las redes con un video, cuyo único contenido relevante para las autoridades fue una caja de pizza de un establecimiento rumano, donde las autoridades lo buscaban. Así que fue aprehendido en su lujosa residencia.
Tate saltó a la fama gracias a un Big Brother británico, de donde fue echado por atacar a una mujer. De Twitter fue desterrado tras publicar que las mujeres deberían ser responsabilizadas de sus asaltos sexuales. Desde entonces ha mantenido su infamia por publicar en línea estilos de vida ultra-machistas y ultra-lujosos.
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