Zhong, el dueño de una granja en China, se encontró con la terrible noticia de que varias de sus gallinas habían fallecido dentro del corral.
De acuerdo con el granjero, la causa de la muerte fue que uno de sus vecinos, en venganza, había entrado por la noche a asustar a las pobres gallinas, por lo que terminaron tiradas sin poder ver el sol de la mañana.
El vecino de nombre Gu, habría estado molesto porque tiempo atrás, Zhong, le habría podado unos árboles. Por tal motivo, aprovechó la noche para entrar con una linterna y gritarles a las gallinas para despertarlas. 500 aves trataron de correr del gallinero sin tener éxito y otras quedaron muertas.
Zhong denunció a su vecino con la policía, quien terminó con una sentencia de 5 meses de prisión y un año de condicional por el delito de invasión de propiedad.
