Las estafas en las redes sociales siempre están al día, pero la creatividad y desvergüenza siempre nos deja sorprendidos, especialmente a los que deja convencidos y caen en la trampa.
La usuaria de Facebook María Paz Varales, de Uruguay, contactó a un hombre después de que le intentó comprar por Marketplace un sillón pero se dio cuenta de que había sido estafada.
Lo insólito es que el estafador le pidió disculpas y le admitió que se encontraba en la cárcel. “Estoy preso, mil disculpas. Me mantengo de esa forma”, fue la respuesta que recibió Paz… y luego la bloqueó.
El presidiario ofrecía un sofá cama de dos cuerpos, tapizado en chenille de color verde militar, por el valor de $70 mil cuando el precio en el mercado no baja de los $100 mil. El aviso decía “vendo urgente” porque no cabía donde lo ocupaba.
Paz se quedó esperando la entrega y un par de horas después se dio cuenta de que había sido estafada. Pero el estafador hasta se disculpó.
“Al menos, celebré la delicadeza de que se haya sincerado conmigo. Su mensaje me ayudó a ponerle fin a la situación”, admitió Paz, quien en ningún momento pensó en hacer la denuncia correspondiente, dijo a medios.
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