Un perro se pasó de juguetón y por perseguir a una ardilla terminó atorado en la copa de un árbol.
Fue el departamento de bomberos de Caldwell, Idaho, quienes compartieron del lomito atrapado entre las ramas.
“Después de mucha persuasión, el canino fue llevado a salvo al suelo. Tal vez, no sea tan persistente, la próxima vez, persiguiendo ardillas”, se lee en la publicación.
Aunque no se menciona cuánto tiempo duró el perro arriba, a juzgar por las fotos y a lo señalado por la corporación, tuvieron que convencerlo de que la vida era mejor abajo que arriba de ese árbol sin hojas.
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