Meghan Trump, una nadadora silvestre de Inglaterra, “se casó” con el Río Avon con el objetivo de protegerlo y salvarlo de la gran contaminación que actualmente padece.
De acuerdo con la joven, su compromiso lo realizó debido a que, tanto ella como sus amigos, se estaban enfermando, ya que está lleno de deshechos humanos que provocan malos olores y vómito.La boda con uno de los ríos más grandes del Reino Unido se llevó a cabo el 17 de junio y tuvo el objetivo de reunir a diferentes comunidades que apoyan y se benefician por el río o para quienes el cauce es una parte muy importante de su vida.“Somos nadadores salvajes, por eso queríamos comenzar a luchar por una menor contaminación de los ríos porque nos estaba enfermando a nosotros y a nuestros amigos”, dijo. “Estamos tratando de generar conciencia: da bastante miedo lo sucio que es y por qué es tan sucio, [así que] queríamos hacer algo que fuera una celebración de por qué el río sigue siendo tan importante para todos nosotros. Y para tratar de hacer espacio para imaginar cómo podría ser mejor en el futuro, por eso elegimos hacer la boda porque es algo que los humanos se han unido (para hacer) durante mucho tiempo y continuarán haciendo. Es una forma muy agradable de tener un sentido de unión y celebrar el amor, uniendo a las personas", mencionó la activista.Incluso, Meghan señaló que está pensando en cambiarse el nombre a Avon como parte de su estrategia y apoyo en la recuperación del río.*EHL/n
