Luego de que Pachuca y Cruz Azul terminaran empatados a ceros en la ida de las semifinales de la Liga MX del miércoles pasado, la nota más importante no fue el resultado del partido, sino el sobrecupo que se presentó en el estadio Hidalgo.
Tras la publicación de fotografías que hacían evidente el sobrecupo del estadio, las autoridades de la Liga MX comenzaron investigaciones para esclarecer el por qué se había dado este sobrecupo, aunque incluso antes de que dieran sus conclusiones y posibles sanciones, fue la propia directiva del Pachuca la que se hizo un 'auto-veto'.
Esto porque Grupo Pachuca publicó un comunicado en el que aceptan que cometieron el sobrecupo, y que de acuerdo a sus principios, decidieron por iniciativa propia jugar su siguiente partido a puerta cerrada, sin importar que podría tratarse de la final.
"En caso de llegar a la final, jugaremos nuestro partido como locales a puerta cerrada, vetando así a nuestro propio estadio. En caso de no avanzar a la final, extenderemos este veto en los próximos partidos que juguemos como local", dice el comunicado.
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— Club Pachuca (@Tuzos) May 21, 2021
Por lo pronto, el Gobierno del estado de Hidalgo ya multó a Grupo Pachuca con una cantidad cercana a los 500 mil pesos, tras determinar que se había excedido el límite del 40% de su capacidad que se le había impuesto al estadio Hidalgo.
Además, la Comisión Disciplinaria de la Liga MX podría ratificar el veto, o incluso imponer más partidos a puerta cerrada, además de más multas económicas para el equipo hidalguense.
A pesar de todo, Pachuca todavía tiene que jugar el partido de vuelta frente a Cruz Azul este sábado en el estadio Azteca a las 8 de la noche, con el objetivo de acceder a la gran final.
*JRP