Mario Alberto Abundis, o Beto Hulk, comenzó caminando, después trotando, corrió su primera carrera y decidió hacerlo sin calzado
León, Guanajuato - Ha completado 202 carreras de 42.195 kilómetros, lo conocen como
Beto Hulk, es maratonista y corre sin calzado. Pero ninguna de esas medallas se compara con el pódium de quien venció a las adicciones.
Fue hace ya más de una década cuando
Mario Alberto Abundis decidió dejar las drogas y el alcohol. Comenzó caminando, después trotando. Corrió su primera carrera, después decidió hacerlo sin calzado, para hacerse notar.
Corre sobre el pavimento caliente, sin saber que objetos podrían herir las plantas de sus pies. Pero ninguna de esas posibilidades resultaría más dolorosa que su pasado, siendo presa de las adicciones.
“Sí me causa dolor correr descalzo. Pero yo me mentalizaba y pensaba que no hay dolor más feo que el de estar tirado en la calle. No hay dolor más feo que la gente te desprecie. Yo me mentalizaba de esta forma: esto que me duele del pavimento y el kilómetro 36 donde miras el muro. No tiene nada que ver con lo que yo sufría antes de la drogadicción”, afirma.

Tres elementos fueron la clave que dio con la fórmula para cruzar la meta de la rehabilitación: un grupo de ayuda, sus creencias religiosas y el atletismo. Al final, el resultado de la ecuación fue el de un cambio de vida que, hasta el momento, sigue agradeciendo y disfrutando.
Yo tengo muchas carreras que, al principio cuando llegaba a la meta salía con unas cartulinas que decían correr cambió mi vida porque es cierto".
Cumplió un reto de 110 maratones en la misma cantidad de semanas y llegó al número 200 en
París. Sin embargo, fue en
Ciudad de México en donde llegó el golpe de emociones.
Yo me sentía gladiador con mis cadenas corriendo y empecé a llorar, llegué a la meta y me puse a llorar. Y puse en mi Facebook, todavía me sigo preguntando: '¿Por qué un maratón me hizo llorar?'”.
La última vez que corrió un maratón fue el año pasado. Ahora ha decidido hacer una pausa en ese deporte para explorar otras opciones, como el ciclismo. Sin embargo, lo que no ha dejado de hacer son las pláticas con personas que tienen problemas con alguna adicción.
JRP