Cuando Antonio Banderas empezó a actuar en Estados Unidos no hablaba inglés y destacó interpretando a un músico cubano exiliado, al Ché Guevara o al Zorro. Años después, aunque es europeo y blanco, algunos medios de Hollywood le colocaron la etiqueta de "actor de color". ¿Sólo por hablar español?
Ocurrió después de que el actor de 59 años recibiera su primera nominación al Óscar por su papel como el alter ego de Pedro Almodóvar ‘Dolor y gloria’.
Los sitios de Vanity Fair y Deadline lo destacaron como uno de los dos "actores de color" nominados -junto a la actriz negra Cynthia Erivo, quien encarna a una esclava en ‘Harriet’- en medio de un nuevo escándalo por la falta de diversidad entre los aspirantes al premio más importante del cine estadounidense.
Ambos medios terminaron borrando tuits o corrigiendo sus textos después de duras críticas en las redes sociales.
Para Tom Nunan, productor de ‘Crash’, ganadora del Óscar en la que actuaron varios actores de minorías étnicas en Estados Unidos, el término "actor de color" es "reduccionista".
"Es usado para asiáticos, latinos... Fue un término que originalmente se usaba para describir actores negros", explica a la AFP el también profesor de la Escuela de Teatro, Cine y Televisión de la UCLA.
"Yo no uso 'de color', he usado 'no blanco'", explica. "Pero nunca me he referido así a un actor latino o sudamericano o español, tal vez me quedé en el pasado".
El idioma es clave en esta confusión, pues Estados Unidos, obsesionado con las etiquetas raciales, coloca en el mismo saco a cualquiera que hable español, despojando prácticamente a latinoamericanos y españoles de su nacionalidad.
"Para ellos no hay diferencia entre un mexicano y un argentino, por más europeo que se crea el argentino", dijo en una entrevista reciente Eduardo Gamarra, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Internacional de Florida.
El término ‘hispano’ nació en 1970, cuando apareció por primera vez en un censo nacional, y se solidificó en los años 1980, cuando la oficina del censo comenzó a utilizarlo oficialmente. Fue un concepto creado para simplificarles la vida a los encuestadores, pero que hoy día adoptaron publicistas, políticos y grupos de presión.
MEJZ*