Alguna vez el favorito, hoy el artista de 45 años, Kanye West, parece haber girado hacia la locura. Este fin de semana hizo publicaciones tan impertinentes que fueron calificadas como antisemitas y le valieron la suspensión de sus cuentas de Meta y de Twitter.
Todo sucedió este fin de semana, cuando West utilizó su Instagram para insinuar que el rapero Puff Daddy estaba siendo controlado “por los judíos”. Los comentarios fueron ampliamente criticados en redes sociales y también por el Comité Judío Estadounidense (AJC) por perpetuar prejuicios antisemitas.
La cuenta de Instagram Kanye West fue restringida, aunque sigue activa. Así que regresó, después de casi dos años de no usar su cuenta, a Twitter, donde amenazaba a “los judíos” y señalaba: “han estado jugando conmigo y tratando de callar todo el que se oponga su agenda”. Y dijo que los negros no pueden ser antisemitas porque también son judíos.
Fue criticado hasta por otras celebridades, recordando que en la semana de la moda de París West subió a la pasarela una camiseta con el lema «White lives Matter»; asistentes como Jaden Smith o la editora de moda Lynette Nylander se marcharon del evento ante las implicaciones.
al/n