Este jueves, una multitud abucheó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante los honores en la capilla ardiente donde están los restos de la jueza recién fallecida, Ruth Bader Gingsburg.
El presidente y su esposa Melania Trump, con mascarilla sanitaria, visitaron la sede del máximo tribunal e hicieron guardia de silencio junto al féretro durante apenas un minuto.
Mientras tanto, los gritos ciudadanos se hicieron más y más fuertes.
“¡Votemos para que se vaya!”, gritaba el público.
Luego de unos minutos, Trump dio la vuelta, entró al edificio y se fue.
Las personas que gritaron esperaban en la fila para acercarse al féretro de Bader.
Los restos de la jueza serán trasladados este viernes al Capitolio.
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