Emmanuel Macron, presidente de Francia, anunció que las escuelas permanecerán cerradas durante tres semanas, ante lo que se ve como la tercera ola de la pandemia de COVID-19.
Esta es una de las nuevas medidas que implementa el gobierno para frenar la cadena de contagios.
Macron envió un mensaje a la nación para informar que sumadas a la Semana Santa y de Pascua, se añadirá otra más de clases a distancia.
Lo calificó como un esfuerzo suplementario que, aunque difícil, evitará que los hospitales se vuelvan a saturar.
“La situación es más peligrosa que en otoño, porque el virus es más contagioso y más mortífero”.
La tercera ola llega en un momento complicado para el mundo, pues ya circula la nueva variante británica, que es más contagiosa y peligrosa.
Los comercios que no sean considerados deberán cerrar también sus puertas.
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