El Parque Estatal Dinosaur Valley de Texas dio a conocer esta semana que tras las severas condiciones de sequía que ha experimentado el río Paluxy este año, aparecieron huellas de dinosaurios de hace 113 millones de años.
El parque, que se encuentra ubicado a las afueras de la localidad de Fort Worth, explicó que debido a las condiciones de sequía excesiva del verano pasado, el caudal del río se secó por completo en la mayor parte de su recorrido, lo que dejó al descubierto las huellas, que se suman a otras que ya existen en el parque.
"Este era un dinosaurio que, cuando era adulto, medía unos 4,5 metros de altura y (pesaba) cerca de siete toneladas", dijo la portavoz del parque Stephanie Salinas García.
Detalló que la mayor parte de las huellas pertenecen a un ejemplar de Acrocanthosaurus, una especie que vivió a mediados del período Cretácico, ocurrido entre hace 125 y 99.6 millones de años. Otras de las huellas corresponden al Sauroposeidon, que podía alcanzar los 18 metros de altura y las 44 toneladas de paso en su etapa adulta.
El parque señaló que se trata de uno de los caminos de huellas más grandes del mundo. Un equipo especializado y voluntarios se han dedicado los últimos días a limpiarlas y apuntalarlas, para protegerlas para cuando regrese el agua.
La semana pasada, más del 60% de Texas sufría sequía en dos de las categorías más intensas, según el US Drought Monitor. El estado también ha experimentado recientemente olas de calor que llevaron las temperaturas a superar los 37,7 °C, dejando a millones de personas bajo alertas de calor excesivo.
En condiciones meteorológicas normales, las huellas de dinosaurio encontradas en el lecho del río están bajo el agua y llenas de sedimentos, lo que las hace menos visibles, explicó García.
"Poder encontrar estos descubrimientos y conocer nuevas huellas de dinosaurio es siempre un momento emocionante en el parque" añadió García.
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