El llamado "AquaDom", que albergaba cerca de mil 500 peces, que tenía casi 14 metros de altura y que era el acuario cilíndrico más grande del mundo cuando se inauguró en 2003, explotó e inundó el hotel de Berlín en el que se encontraba y las calles aledañas.
La alarma se desató sobre las 5:45 de la mañana, al escucharse un ruido muy fuerte, parecido a una explosión procedente del acuario, en forma de columna a lo largo de seis plantas del hotel. Poco después reventó su estructura y botando por los aires puertas y ventanas interiores.
Tuvieron que llegar un centenar de efectivos del cuerpo de bomberos, más otros cien policías, y se evacuaron a cerca de 300 huéspedes, quienes llegan al hotel por la gran atracción del acuario. El agua también llegó a la calle, hacia donde arrastró todo tipo de objetos del hotel.
Dos personas resultaron heridas por los cristales. Autoridades usaron perros de rescate para revisar el área dentro del hotel en busca de personas potencialmente lesionadas, sin encontrar a nadie. Ninguno de los mil 500 peces exóticos sobrevivieron.
Los bomberos que acudieron a atender la emergencia señalaron que no se podía determinar qué había causado la ruptura del acuario, aunque una fuente policial le dijo a los medios locales que no hay evidencia de que la ruptura hubiera sido resultado de un ataque premeditado.
El AquaDom se inauguró en diciembre de 2003 y obtuvo el récord mundial Guinness por ser el acuario cilíndrico más grande del mundo: 16 metros de alto por 11.5 metros de diámetro. Contenía más de 100 especies diferentes de peces. Según los informes en el momento de su construcción costó alrededor de unos 12.8 millones de dólares.
Tras doce años en funcionamiento, cerró para proceder a trabajos de renovación, por un coste de 2.6 millones de euros, para reabrir en verano de 2020, habiendo renovado las juntas de silicona. En su sitio web el viernes, el hotel dijo que la atracción estaba cerrada temporalmente y pidió a los visitantes que reprogramaran sus boletos.
al/n