Tras cuatro años de fallida ofensiva para intentar deponer al presidente Nicolás Maduro, quien se ha mantenido por bastante tiempo en el poder, Venezuela eliminó el gobierno interino de Juan Guaidó, reconocido por Estados Unidos.
Esta determinación fue tomada por los miembros del viejo Parlamento electo en 2015, que defienden su continuidad al tildar de fraudulento el triunfo del chavismo gobernante en las elecciones parlamentarias de 2020.
En una sesión virtual se aprobó el fin del “interinato” a partir del próximo 5 de enero por 72 votos a favor, en tanto 29 se pronunciaron en contra y hubo ocho abstenciones.
Guaidó, que se proclamó “presidente encargado” en una plaza pública el 5 de enero de 2019 con el apoyo de Washington, ganó control de activos venezolanos bloqueados en el extranjero por sanciones contra Maduro. Sin embargo, nunca pudo asumir el poder real pese al amplio apoyo internacional, que hoy ha mermado.
Así, cae el “gobierno interino”, pero se mantiene el Parlamento de 2015, que nombrará una comisión dedicada al tema de los activos venezolanos congelados en el exterior, así como directivas paralelas de la estatal petrolera PDVSA y el Banco Central.
Los aliados que mantuvieron apoyo a Guaidó consideran que la propuesta aprobada es “un error”, considerándola anticonstitucional, y que terminará favoreciendo a Maduro.
La caída profundiza las fisuras dentro de la oposición, que busca elegir el año que viene un candidato unitario en sus primarias para enfrentar a Maduro en las próximas elecciones de 2024. Guaidó, integrante del partido Voluntad Popular (VP) -del exiliado líder Leopoldo López-, suena entre los posibles candidatos.
MEJZ*