Por fuertes dolores en la rodilla derecha, el papa Francisco apareció en silla de ruedas en la XXII Asamblea Plenaria de la Unión Internacional de Superioras Generales.
Desde hace varias semanas, el papa Francisco ha suspendido diversas apariciones públicas debido a los dolores incapacitantes de su rodilla, por lo que este día uno de sus asistentes lo llevó en su silla.
Antes de comenzar su participación en la asamblea ofreció disculpas por no poder saludar a los fieles.
Para ponerse en pie lo hizo con mucha dificultad y con la ayuda de dos asistentes.
A inicios del mes pasado, el papa no pudo bajar las escaleras del avión y requirió de un elevador.
En caso de no poder controlar el padecimiento de la rodilla, el papa podría someterse a una operación como última opción.
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