Donald Trump se convirtió en el primer expresidente de Estados Unidos en entregarse a la justicia de Nueva York este martes 4 de abril, ante 34 cargos de falsificación de registros comerciales.
Los cargos se centran en los pagos realizados durante la campaña presidencial de 2016 para acallar las denuncias de un encuentro sexual extramatrimonial. Además de investigaciones sobre los tratos comerciales, políticos y personales de Trump.
Grupos de la extrema republicana permanecen afuera de los juzgados, que defienden al expresidente alegando que su imputación es algo "horrible" y resultado de una "caza de brujas". La legisladora Marjorie Taylor Greene, que lidera una protesta a favor de Trump, llegó a compararlo con Nelson Mandela o Jesucristo.
Tras ser fichado e imputado penalmente, Donald Trump lanzó acusaciones al presidente demócrata Joe Biden y al fiscal Alvin Bragg, afirmando que el caso es infundado y sólo se hizo para interferir en las elecciones de 2024.
Inmediatamente, Trump se ha declarado inocente. Su abogado, Todd Blanche, refirió que su cliente está "frustrado" y "molesto". Blanche acusó al fiscal en este caso de convertir un "tema completamente político" en una "persecución política".
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