Un hombre originario de Estados Unidos fue detenido en Jerusalén por atacar con un martillo una estatua de Jesús, lo que le desfiguró el rostro y le quebró las piernas.
Los daños a la estatua ocurrieron en la Iglesia de la Flagelación, por donde se cree que caminó Jesús hacia el monte de la crucifixión.
La imagen cayó tras los primeros golpes propinados por el hombre de alrededor de 40 años, por lo que las piernas también se quebraron.
En cuanto daño la estatua, el hombre fue sometido por un guardia de seguridad del santuario. Minutos más tarde llegaron policías que lo arrestaron.
De cinco semanas a la fecha han sido ya cinco los ataques a imágenes en los santuarios de Jerusalén.
Desde la página de Custodia de Tierra Santa se condenaron los ataques de odio contra la comunidad cristiana.
“Esperamos y exigimos que el gobierno israelí y los organismos encargados de hacer cumplir la ley actúen con decisión para garantizar la seguridad de todas las comunidades, garantizar la protección de las minorías religiosas y erradicar el fanatismo religioso”.



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