Fulgence Kayishema, el prófugo más buscado aún en libertad por la presunta autoría del genocidio de Rwanda de 1994, fue detenido en Paarl, Sudáfrica, tras una búsqueda de la Fiscalía especial y las autoridades sudafricanas.
Kayishema orquestó presuntamente la matanza de más de 2 mil refugiados tutsis –mujeres, hombres, niños y ancianos– en la iglesia católica de Nyange durante el genocidio. Está a la fuga desde 2001.
Según la acusación, compró y distribuyó gasolina para quemar la iglesia mientras había refugiados en su interior. También se acusa a Kayishema y a otras personas de utilizar una excavadora para derrumbar la iglesia tras el incendio, mientras los refugiados seguían dentro.
Los sucesos de Nyanga, en Rwanda, fueron uno de los más brutales del genocidio: se calcula que 800 mil 000 tutsis y hutus moderados fueron asesinados durante noventa días. Kayishema habría participado directamente en la "planificación y ejecución de esta masacre".
El fiscal jefe Serge Brammertz, del Mecanismo Residual Internacional de Tribunales Penales de las Naciones Unidas, declaró que la detención es una demostración tangible de que el compromiso no decae y de que se hará justicia, tarde lo que tarde.
El Programa de Recompensas por Crímenes de Guerra de Estados Unidos había ofrecido una recompensa de hasta 5 millones de dólares por información sobre Kayishema y los demás prófugos buscados por perpetrar el genocidio ruandés. Kayishema comparecerá este viernes.
al/n