Guanajuato es un estado católico, y así lo reafirma el 94 por ciento de su población, sin embargo, existe un 6 por ciento restante que practica otra religión, desde los Testigos de Jehová, hasta los luteranos.
Un día como hoy pero de 1860, el presidente Benito Juárez decretaba la Ley de Libertad de Cultos en el país, para dar continuidad a las Leyes de Reforma.
Han pasado 259 años desde entonces, y aunque la religión católica mantiene su posición en el país como la principal sobre otras religiones, con el paso de los años su práctica ha bajado.
El filósofo Francisco Montiel Rivera consideró que en los últimos cinco años la humanidad ha experimentado cambios profundos con respecto a la religión.
Esto se debe, no a la falta de valores sino a la falta de comprensión personal. Es decir, mientras más avances tecnológicos, menos acercamiento hay hacia nuestro interior, y no se interprete lo expresado como un comentario en contra del avance tecnológico, sino que va en un sentido más hacia nuestro interior.
Es decir, la gente prefiere que todo sea digerido y es ahí donde entra la tecnología que la acerca incluso a un sitio a miles de kilómetros de distancia con solo un clic, pero al mismo tiempo la aleja de su yo interno, no permite la meditación y llegar a una paz interior”
.
Consideró que toda práctica, de cualquier religión, conlleva a un fin interior que es el conocimiento personal a través de una deidad principal por medio de sus enseñanzas.
Montiel Rivera dijo que fue a través de la religión que los guanajuatenses participaron en temas históricos decisivos en el país como la Independencia y la Guerra Cristera, por mencionar algunos.
Hay que dejar en claro que no se habla específicamente de una sola religión, considero que todas tienen sus aportes espirituales; de modo que considerar que una es mejor que la otra solo por que es mayor en número, es pensar de manera limitada”.
¿Y qué dicen los números?

El INEGI indica que en Guanajuato hay una población de
5 millones, 147 mil 812 católicos lo que le da un porcentaje de
96.4 por ciento del total de la población; pero entre las religiones Pentecostal, Cristiana y Evangélica suman 142 mil, 529.
Hay que hacer notar que existen 76 mil 052 guanajuatenses que aseguraron no tener ningún tipo de religión y 68 mil 869 no especificó su preferencia religiosa.
En Guanajuato también se practican religiones como el
Islam, hay orientales como el budismo; hay judíos y luteranos y de la llamada nueva era como la
cienciología o
Dianética.
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De acuerdo a la Dirección General de Asuntos Religiosos, hasta el 29 de noviembre del 2019 en Guanajuato existían en total 443 asociaciones religiosas, la mayoría vinculada con el catolicismo.
En el informe “Libertad Religiosa en el Mundo” señalan que el estado de Guanajuato es el más católico del país, con una población católica del 93.8 por ciento, seguida de Zacatecas con 93.4 y Aguascalientes con 93 por ciento.
En contraparte se encuentran Chiapas, Tabasco y Campeche cuyo porcentaje de católicos ni llega ni al 30 por ciento.
En el municipio de León el 97 por ciento de la población es católica. En 1582 se erigió el Curato de León, que dependía del Obispado de Michoacán, y estuvo a cargo del Bachiller Alonso de Espino.
El 26 de enero de 1862 el Papa Pío IX erigió el Obispado de León que abarcaba municipios como Silao, León, San Francisco del Rincón, Purísima, Guanajuato, Ciudad Manuel Doblado, Irapuato, Pueblo Nuevo, Dolores, Guanajuato, San Felipe y Ocampo.
El 3 de enero del 2004 se erige el Obispado de Irapuato, que abarca los municipios de Abasolo, Cuerámaro, Huanímaro, Irapuato, Jaral del Progreso, Pénjamo, Pueblo Nuevo, Salamanca y Valle de Santiago.
El 25 de noviembre del 2006 el Papa Benedicto IX eleva a Iglesia Metropolitana a la sede de León y asigna como sufragáneas a las diócesis de Celaya, Irapuato y Querétaro; además, nombró como Arzobispo de León a José Guadalupe Martín Rábago.
El décimo obispo de León, y quien llegara a la ciudad tras la muerte de Rafael García González; fue electo el 23 de agosto de 1995 por el Papa Juan Pablo II pero fue hasta el mes de octubre cuando inició su ministerio episcopal.
Tras casi 20 años dejó su cargo ya como arzobispo el 21 de marzo de 2014 luego de cumplir 75 años de edad. Lo relevó el actual arzobispo, Alfonso Cortés Contreras.