La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) en Guanajuato, ha recibido cinco quejas en contra de instituciones de educación privada, que se niegan a devolver el pago de la inscripción, luego de la decisión de los padres de familia de cambiar a sus hijos a una escuela pública o a otra institución privada.
Si las instituciones se niegan a regresar el pago, podrían ser acreedoras de sanciones económicas o suspensión del servicio.
"En el caso de que el colegio no quiera, nosotros tenemos mecanismos coercitivos y jurídicos para efecto de poder sancionar al colegio, las sanciones van desde la suspensión de la comercialización, el cierre del colegio y en su caso sanciones económicas que pueden ir de 3 a 4 millones de pesos”, dijo el delegado de Profeco en Guanajuato, Armando Guzmán.

El delegado señaló que, por la contingencia, los padres de familia y las escuelas privadas pueden convenir una reducción del costo del pago total de la colegiatura mensual, y aunque no se les puede obligar a las instituciones a dar descuentos, la Profeco brindó 16 acompañamientos a esta solicitud y se lograron descuentos de hasta 50%.
“Las escuelas dentro de la colegiatura que cobran mensual, conceptualizan el uso de las instalaciones, auditorios, centros de cómputo, albercas, canchas, que hoy día no se van a utilizar porque será a distancia, estamos dando un acompañamiento para efectos de conciliar la colegiatura mensual, a quién lo solicite”, comentó.

Los padres de familia pueden presentar quejas colectivas si se reúnen 31 personas con la misma queja y en contra de la misma institución, hasta el momento todas las quejas se realizaron de manera individual y contra diferentes instituciones.
*JRP