En la colonia Obregón, una de las más azotadas por el coronavirus, en la ciudad de León, Luz Marcela Murillo Méndez, instala su puesto de tacos como todos los días.
Despacha tacos de costilla, bistec y chorizo, siempre con el cubrebocas en su lugar, sabe que el no cumplir con las medidas, más que una multa, implica un riesgo sanitario para ella y sus clientes.
A la fecha, más de 400 taqueros ha sido sancionados por no seguir los protocolos sanitarios.
“Sí me ha afectado un poco la pandemia, en eso sí, porque aquí venía mucha gente y se quedaba a comer aquí y ahora no, me dijeron que ya no podía poner la mesa. Ahora solo para llevar y con pedidos a domicilio”, mencionó Luz Marcela.
El COVID -19 la obligó a cumplir con protocolos para continuar la venta de tacos, tortas y quesadillas. Por eso, le invirtió 1 mil 600 pesos de su bolsa para comprar un lavamanos de acero inoxidable y así fomentar el cuidado de los clientes.

“Nos dijeron que tomáramos las medidas, que retiráramos la mesa y los banquitos, que marcara la sana distancia y yo me uní a comprar mi lavamanos para invitar a los clientes a que se laven las manos (…) me preguntan los clientes que si el lavamanos me lo dio el gobierno y les digo que no, ese lo compré yo”, explica sin distraerse en sus labores.
El cumplimiento de las medidas mantienen lejos a los inspectores de Comercio y Consumo, pues cumple con los protocolos. El temor al virus es equiparable al miedo de una multa o clausura. Por eso extrema los cuidados.
“He escuchado a compañeros que se dedican a esto, dicen que van seguido los inspectores, pero aquí yo sí cuido a la clientela”, agregó.
Las multas van desde los 86.88 pesos hasta los 1 mil 042 pesos y la vigilancia se agudiza en las colonias con mayor vigilancia como la Obregón, San Miguel, León I, León II, El Coecillo y Valle de Señora, zonas con alto índice de casos positivos a COVID-19.
MEJZ*