Sin temor a contagiarse de COVID-19, don Juan Alarcón avanza con paso lento pero constante. Salió de su casa en Dolores Hidalgo hace dos días y llegó a la “Y griega”, dice que la fe a la Virgen de San Juan de los Lagos le salvan de cualquier mal, entre ellos el de la pandemia.
Las autoridades sanitarias y eclesiásticas prohibieron las peregrinaciones, la festividad que convocaba a miles de feligreses será suspendida, pero fiel a sus creencias don Juan se dice convencido de que la fe puede terminar con la emergencia sanitaria.
“La virgen de San Juan nos va a cuidar y Cristo Rey, ellos son los únicos que van a decir. La fe no se puede quedar en casa y mientras uno tenga fe, la fe es la que nos falta en este mundo, si tuviéramos fe, esto (la pandemia) ya se hubiera acabado, porque la fe es lo más importante. Yo te aseguro que teniendo fe esta enfermedad no nos llega”, dice mientras se aproxima a la comunidad de Lagunillas.
Su próximo descanso lo hará en Las Cruces, ahí piensa parar por unos minutos e hidratarse, después continuará.
En días pasados se anunció que el Santuario de San Juan de Los lagos permanecerá cerrado el 2 de febrero, día de la gran fiesta. Este sanjuanero lamenta que la celebración no se podrá llevar a cabo este año cuando muchas personas hacen caso omiso y realizan fiestas particulares.
“Uno ve muchas cosas, donde quiera hay fiestas, en donde quiera hay reuniones de 100 o de 200 gentes y la mayoría son de gente que son políticos, que son empresarios grandes y uno vive al día y si trabajas comes y sino trabajas no comes y es lo mismo como si estuviéramos saliendo a trabajar, no podemos quedarnos en casa”, señala convencido.
La caminata sanjuanera inició para don Juan desde 1986, caminaba en solitario hasta el Santuario hasta enero de 1990 cuando comenzó a acompañarlo parte de sus familia, hijos, sobrinos y esposa.
Con más fe que nunca y sin importar los llamados a evitar la caminata, don Juan avanza sin temor a contraer el virus que frenó a miles de peregrinos.
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