El Zoológico de León tiene un nuevo inquilino: el primer polluelo de un flamenco americano.
Conocida como phoenicopterus ruber, esta bella especie difícilmente se reproduce en cautiverio, fuera de su hábitat natural, y está muy relacionada con climas tropicales.
El huevo del flamenco fue incubado por sus padres durante 30 días aproximadamente y ahora podrá ser admirado por los visitantes del Zoo de León.
Es alimentado con una secreción de la garganta del adulto llamada "leche de buche", que contiene proteínas y las grasas necesarias para su sano crecimiento y buen desarrollo.
De acuerdo a la revisión médica, la cría se encuentra en perfecto estado de salud, es cuidado, vigilado y protegido por sus padres, lo cual sucede hasta que cumpla seis años, edad promedio en la que está en posibilidades de reproducirse y valerse por sí mismo.
Le dan atención personalizada
El equipo médico de salud animal del Zoológico de León está muy pendiente de la evolución del flamenco americano, lo observa diariamente y sigue los protocolos sanitarios para su desarrollo.
Los flamencos americanos se alimentan principalmente de pequeños crustáceos, algas y otros organismos acuáticos que se encuentran en los cuerpos de agua poco profundos.
Esta es la única especie de flamenco que habita en México, subsiste en la península de Yucatán, Campeche y Quintana Roo, así como en algunas zonas de Chiapas y Tabasco.
Es considerada una especie en peligro de extinción debido a la pérdida y degradación de su hábitat natural, así como a la contaminación y la caza ilegal.
Para el Zoológico de León es un fenómeno único la reproducción del flamenco americano, por la dificultad que se tiene para su nacimiento en cautiverio, pues son las parejas las que eligen el lugar para tener a sus crías.
Ahora los leoneses pueden acudir al Zoo a conocer a este nuevo y bello ejemplar, que puede llegar a vivir hasta 30 años.



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