Era noviembre de 2022 cuando Gabriela y Marcos intentaron salvar a un perro que fue atado a una cadena y que, al intentar zafarse, quedó colgando de la azotea en un domicilio de la colonia Agua Azul.
De acuerdo con el testimonio de los acusados, los propietarios de Gannon lo dejaron a él y otros cachorros en una azotea. A él lo ataron con una cadena y dos candados, argumentando que era para evitar que se saltara.
"Que realmente las personas se den cuenta del daño que cometieron. No es me voy de vacaciones y lo dejo que se muera. Nos cobran dos candados con los que estaba amarrado el perro. Ni modo que se vaya a ir como para que lo tengas que amarrar con candado".
Pidieron apoyo por parte de cuerpos de seguridad, quienes se vieron imposibilitados para hacer algo al respecto debido a que se trataba de propiedad privada.
"Nosotros subimos. Marcos sube para bajar al perro y se da cuenta que hay otros dos perros en muy malas condiciones amarrados también y decide blancos porque la casa estaba sola porque se fueron de vacaciones".
Por ese motivo, fueron citados a una audiencia para enfrentar los cargos referidos a más de 6 meses de la muerte del perro al que ellos nombraron Gannon.
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