Entre 500 y mil pesos es lo que invierte una familia en León para adornar la tumba y recordar a sus muertos
León, Guanajuato - El color del aserrín, de las
flores de cempasúchil y flor de terciopelo o
mano de León, además del papel picado, da un toque especial a los cementerios para esperar la llegada de los muertos.
Las familias que acuden a los
camposantos para recordar a sus fieles difuntos invierten entre 500 y mil pesos en promedio para adornar las tumbas de familiares que hoy ya no están en la vida terrenal.
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Nos gastamos como 800 pesos, pero luego viene mi hermana y mis sobrinos y le traen más flores”, comentó Daniela cruz quien acudió a visitar a su mamá este primero de noviembre, porque mañana se complica el acceso al Panteón Jardines del Tiempo de Delta.
La
familia Durán además de traer flores, globos, aserrín y papel picado, para adornar la tumba de cuatro familiares que yacen en este panteón, también les llevan música, para lo cual invierten otros mil pesos, por cinco canciones.
“El caso es recordar lo bien que la pasamos, los momentos bonitos que compartimos, porque eso es lo único que nos queda, y esperar a que llegue el momento de reunirnos con ellos”.
Juguetes en las tumbas de los niños
Las
tumbas de los niños tienen además dulces, juguetes, rehiletes y globos; algunas más sencillas, en las que solo dejan un ramo de flores y una plancha de
pétalos de cempasúchil por 350 pesos.
El amor que los vivos muestran a sus muertos se demuestra entre la creatividad y el dinero que cada familia destine para conmemorar esta tradición mexicana.
Para la familia Hernández hoy el panteón y la
tumba de la abuela es el punto de reunión de cerca de 20 integrantes de la familia, aunque es más la descendencia.
Aquí se reúnen a comer, a escuchar música con una bocina que llevan y unas cervezas que ingresar al camposanto ‘de contrabando’.
MEJZ*