A poco más de un mes desde que Jesús María, un poblado a poco más de 45 kilómetros de Culiacán, Sinaloa, amaneció como un territorio en guerra por el operativo de las Fuerzas Armadas para capturar a Ovidio Guzmán López, “El Ratón”, el ahora detenido mandó decir “perdón”.
Según medios, familiares de Ovidio Guzmán se encargaron de difundir el mensaje de disculpa por los daños y el terror ocasionado y pedirle a los habitantes que corrieran la voz, ya que la angustia no les ha dado tregua.
Aunque no hay información específica de quién recibió directamente la encomienda del “Ratón” o quién la hizo circular en la comunidad, pero familiares como su madre, Griselda López Pérez, han mantenido una gran cercanía con las y los pobladores. Rumores afirman que fue ella quien cubrió los gastos funerarios de “Los Chapitos” abatidos durante las afrentas.
De acuerdo con testimonios recogidos por medios, una de las mayores inconformidades entre la gente que vive en Jesús María es la aparente ausencia de los apoyos que había ofrecido el gobierno tras el “segundo Culiacanazo”.
“Ahorita llovió más adentro que afuera porque toda la lámina quedó agujereada... yo no he recibido ningún apoyo de nadie, mucho menos del gobierno”, comentó una mujer de la comunidad a periodistas.
Según autoridades declararon el 19 de enero, Sedena facilitó a cientos de habitantes consultas médicas y odontológicas, así como la distribución de raciones alimenticias y de agua. Se distribuyeron células de sanidad, mantenimiento e intendencia. Pero los habitantes revelan que no ha habido suficientes acciones.
al/n