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Acusan influencias estadounidenses en la política agroalimentaria de México

Ambientalistas de Greenpeace defienden el decreto que prohíbe la adquisición, promoción, uso e importación del glifosato y el maíz genéticamente modificado
Acusan influencias estadounidenses en la política agroalimentaria de México

Organizaciones ambientalistas denunciaron las presiones de Estados Unidos contra el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, para que revoque un decreto que prohíbe gradualmente la adquisición, promoción, uso e importación del glifosato y el maíz genéticamente modificado.

El Centro para la Diversidad Biológica y Greenpeace México rechazó "energéticamente" en un comunicado las presiones de la Casa Blanca en contra de su socio, a quien se acusa de violar el acuerdo comercial entre los dos países y Canadá (T-MEC). Esto después de que Estados Unidos exigió a México justificar el decreto con evidencia científica, a más tardar el 14 de febrero, o de lo contrario iniciaría un panel de controversias.

Las organizaciones afirman que hay bases científicas que avalan la decisión de México de reformar su sistema agrícola con miras a proteger la biodiversidad, impulsar a los productores locales, y resguardar la salud de los consumidores. Además, aseguran que Estados Unidos sólo busca proteger las ganancias de los gigantes de la agroindustria estadounidense.

"La prohibición del maíz transgénico es el primer paso para transformar el sistema agrícola de México de uno industrializado, basado en plaguicidas y dependiente de corporaciones transnacionales; a un sistema agroecológico", explicó Viridiana Lázaro, activista de Greenpeace.

También criticaron los intentos del gobierno estadounidense de revertir la decisión mexicana en torno al glifosato, pese a que hay evidencia científica que demuestra que el plaguicida ocasiona daños graves en la salud humana y reafirman que es responsable del declive de la mariposa monarca y otras especies polinizadoras. 

En diciembre de 2020, el Gobierno de México decidió prohibir paulatinamente cualquier acción con agroquímicos que contengan glifosato como ingrediente activo, así como restringir la liberación de semillas y el uso de maíz genéticamente modificado.

El pasado lunes México emitió un nuevo decreto en el que especifica que la sustitución del maíz genéticamente modificado solo afectara al destinado para consumo animal y de uso industrial para consumo humano, es decir, el maíz utilizado para la masa y las tortillas.

El secretario de Agricultura, Tom Vilsack, dijo en un comunicado el martes que Estados Unidos estaba "decepcionado" con el último decreto, que López Obrador defendió al reiterar que no va a permitir el maíz transgénico de consumo humano.

al/n