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Guanajuato, segundo estado más peligroso para niños y adolescentes

Guanajuato es el segundo estado más peligroso para menores de edad en todo el país.
Guanajuato, segundo estado más peligroso para niños y adolescentes

Guanajuato es el segundo estado más peligroso para menores de edad en todo el país.

Los indicadores de la Red Nacional por los Derechos de la Infancia en México (Redim) arrojan un total de 88 homicidios dolosos de enero a julio de 2021.

De esta cifra 76 son hombres, mientras que 12 son mujeres. En 74 de estos casos la privación de la vida fue perpetrada con arma de fuego y en 14 con otro elemento.

En el primer lugar se encuentra Zacatecas con 113 niños y adolescentes asesinados y el tercero lo comparten Chihuahua, Estado de México y Michoacán con 52 cada uno.

Fotografía: Berenice Méndez
Fotografía: Berenice Méndez

No son víctimas colaterales

Defensores de los derechos humanos de las infancias en México coinciden en que los asesinos de menores buscan generar terror realizando ataques a familias, sabiendo que entre las víctimas no solo hay adultos.

Martín Pérez, quien forma parte de Tejiendo Redes de la Infancia en América Latina, refiere que esto se deriva de la ola de violencia que azota a varias entidades de México, incluyendo a Guanajuato.

“Esta idea de los intercambios de disparo ya hace mucho que no existe. Los perpetradores se han dado cuenta que cuando las personas a las que buscan van acompañadas de niños y niñas están más vulnerables y por eso es que tenemos cada vez más casos de ataques en compañía de sus hijos”.

Entre el 12 de julio y el 7 de agosto, al menos cinco niños y niñas menores de ocho años han sido víctimas de ataques armados en ciudades como León y Celaya, donde los indicadores de violencia van al alza.

Además de recalcar que las infancias mexicanas también son afectadas por la guerra entre grupos del crimen organizado, Tania Ramírez, directora de Redim, enfatizó que el asesinato de personas de este sector también obedece a estrategias de terror.

“Por supuesto que se les utilice también, digamos, como señales o como parte de estas estrategias del terror. Es parte de los lenguajes y las dinámicas de imposición y de contienda y pugna por el territorio en donde las expresiones más sangrientas reflejan esta dinámica de que el más cruel es el más poderoso.

“Cuando la violencia llega a tocar la vida de niñas y niños o de bebés, sí tendría que representarnos una reflexión profunda y dolida. Esta dinámica de guerra en la que nos han metido los gobiernos en la lucha contra el narco no ayuda nada. También está impactando a niñas, niños y adolescentes”.

*CA