Por Noemí Magaña*
Sí, México atraviesa por un momento difícil.
El coronavirus acechando cada vez más, la crisis económica que ya apareció y la cereza en el pastel es un gobierno federal incapaz de dar soluciones.
Justo cuando todos esperábamos que el presidente tomara las riendas de la nación y en un acto de patriotismo anunciara un plan de rescate económico para las micro, pequeñas y medianas empresas; salió con la terquedad absoluta que lo caracteriza a mentir sobre las cifras de violencia y a insistir en que sus proyectos personales continuarían.
Hoy, México, te voy a contar lo que gobierno federal no te quiere decir respecto a ‘Dos Bocas', la nueva refinería.
El petróleo es un combustible fósil, esto significa que está formado por materia orgánica, tarda millones de años en formarse, por ello es catalogado como no renovable. Esto y los niveles de contaminación que genera al ser usado como combustible lo hacen cada vez más inviable en todo el mundo.
Ahora bien, las reservas de petróleo en México se categorizan en tres: probadas (1P), probables (2P) y posibles (3P).
Las probadas tienen aproximadamente un 90% de posibilidades de extraerse, las probables tienen un 50% y las posibles apenas alcanzan el 10%. Es decir, el nivel de incertidumbre respecto a las reservas aumenta con cada “P”.
Entonces, vamos a tomar en cuenta nuestra categoría con mayor certidumbre, las reservas probadas.
México tiene 7.9 MMMbpce (miles de millones de barriles de petróleo crudo equivalente) en reservas probadas, ¿Suena a que nos va a durar mil años verdad?, pues sigamos.
Producimos aproximadamente 1,721 miles de barriles DIARIOS, lo cual significa una producción anual de 628, 165, 000 barriles.
Si seguimos con esta tendencia significa que tenemos petróleo mexicano para aproximadamente 12 años, ¡solo 12 años!
Las refinerías tardan aproximadamente tres años en su construcción, significa que para cuando esté lista, se tendría petróleo mexicano para operar aproximadamente 9 años. ¿Qué es lo que sucedería?, que esta refinería aumentaría el nivel de producción de barriles de petróleo. Entonces el recurso se agotaría con mucha mayor rapidez. Es decir, con la refinería terminada, tendríamos aproximadamente sólo 6 años de petróleo.
Se ha vendido la idea de que se construye por “seguridad energética del país”, es mentira. La seguridad energética es un término que hace referencia a garantizar el suministro de energía al país con los propios insumos (recursos energéticos) con los que este cuenta. Y como acabamos de detallar, esto no da para más de 15 años.
Aquí muchas personas están diciendo “10-15 años es un rango aceptable”, pues bien, el propio presidente de la República reveló que ‘Dos Bocas’ costaría 8 mil millones de dólares.
Sí, 8,000,000,000 de dólares. Vamos a traducirlo a pesos, actualmente el dólar equivale a 24.69 pesos (¡Esto da para otro texto!) $197, 518, 240, 000. Esta es la traducción a pesos del costo del capricho personal de Andrés Manuel López Obrador.
La Organización Mundial de la Salud desglosó las enfermedades que son ocasionadas por la contaminación del aire: cardiopatías isquémicas, accidentes cerebrovasculares, neumopatías obstructivas crónicas, cáncer de pulmón, infecciones agudas de las vías respiratorias inferiores en los niños. SÍ, ocasionadas en gran parte por combustibles sucios como lo es el petróleo.
La misma OMS estimó que hay 7 millones de muertes cada año debidas este tipo de contaminación.
No existe lógica en la construcción y remodelación de refinerías. No constituye seguridad energética, ni compromiso ambiental y daña la salud de la población.
Somos un país cuya radiación solar permitiría brindar energía eléctrica sin dañar al ambiente, sin dañar la salud de nuestros habitantes. Todos los países transitan a energías renovables, invierten en ellas, clausuran plantas de carbón, generan tecnología como vehículos eléctricos. Mientras tanto, México se encuentra atrapado en el pasado.
Tan atrapado en el pasado como el discurso que dio Andrés Manuel López Obrador este 5 de abril, absolutamente solo. En medio de un patio que le ha quedado grande, en un puesto en el que ha quedado a deber.
Exijamos que se detenga Dos Bocas, por tu salud y la mía. Que ese dinero se destine para impulsar energías limpias, renovables; que se destine al sector salud, a equipar y crear infraestructura, a capacitar personal, a dotarlo de insumos necesarios para la atención de la contingencia; que se destine a la reactivación de la economía, cuyos golpes recibidos por la emergencia sanitaria apenas comienzan a visualizarse, pero sin duda serán heridas de gravedad.
Que no se alimente más “dos bocas”, en su lugar, podamos alimentar miles.
Que se detenga el capricho personal y comience algo de cordura.
No hay necesidad de más refinerías, es necedad.
*Estudió Administración Pública en la Universidad de Guanajuato, actualmente cursa una Maestría en Administración de la Energía y sus Fuentes Renovables en el Tecnológico de Monterrey. Se ha desempeñado como asesora en diferentes poderes del Estado
TW: @NoemiMagram
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