Miguel Márquez Márquez, exgobernador de Guanajuato, consideró que la decisión del gobierno federal para dejar a León fuera de El Zapotillo es un castigo para el estado, y aseguró que el gobernador fue 'madrugado' por Jalisco y Andrés Manuel López Obrador.
Por ello hizo un llamado a las partes involucradas para dejar de lado el tema político y buscar soluciones que beneficien a ambos estados, haciendo valer el decreto firmado en 1995 para garantizar el abasto de agua para León.
El exgobernador panista manifestó que el trasvase de agua de la presa Solís en Acámbaro es una opción viable, no solo para León, sino para los municipios que conforman el corredor industrial, además de tecnificar su uso agrícola.
"Si de veras hay voluntad y cariño que se note en el presupuesto y que haya opciones (…) yo creo que el tema del trasvase lo pueden platicar, pero de ahí hay agua también. Lo que sí creo es es que el presidente no puede tomar una actitud de ahorcar, de castigar a Guanajuato".
"'Madrugaron' a Diego"
Al referir que el actual gobierno del estado de Guanajuato ha sido prudente y respetuoso de los acuerdos con el gobierno estatal de Jalisco, Márquez Márquez manifestó que Diego Sinhue Rodríguez Vallejo fue 'madrugado' con la decisión tomada por Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, en su visita a los Altos de Jalisco.
"Yo les comentaba a ellos que valía la pena que se pusieran de acuerdo porque el tema era ponerse de acuerdo entre Jalisco y Guanajuato… si se ponían de acuerdo Jalisco y Guanajuato la federación no tenía otra opción más que lograr el proyecto. Diego continuó con esa buena relación con Enrique Alfaro, lamentablemente madrugaron al gobernador y a los leoneses, a los guanajuatenses".
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