La presidenta en Guanajuato de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados –Canirac–, Helen Anaya Sanromán, indicó que la reforma al código penal estatal para castigar a quienes conduzcan bajo los efectos del alcohol hasta por un año de cárcel se debe pulir más.
Aclaró que el problema es real por lo que se debe apostar por bajar los índices de alcoholismo que hay en el estado.
“Yo creo que hay que trabajarla, hay que pulirla y hay que perfeccionarla; si bien el problema es real y es latente y sí, todos debemos de apostarle a bajar esos índices de alcoholismo en nuestro municipio y en nuestro estado”, dijo.
Helen Anaya hizo un llamado para que se busquen las formas más “amigables” de socializar la propuesta de reforma al código penal.
Anaya Sanromán lamentó que en las reuniones familiares hay mucho más consumo de vino y no hay control, ya que la gente se siente más libre y sobre todo porque no todos tienen el presupuesto para tomarse sus copas en restaurantes, además de que prolifera el consumo de alcohol adulterado.
“Los efectos de un alcohol adulterado son totalmente diferentes a un alcohol que esté con todos los estándares de calidad y por otro lado también pues al no costar tendemos de una manera irresponsable a consumir más de lo que podemos”, advirtió.
La empresaria restaurantera declaró que la medida en el fondo es buena y debe ser acompañada por una campaña de concientización, pero lamentó que también como restauranteros la propuesta podría lesionar sus intereses económicos, aunado a que vienen de una situación económica complicada por la pandemia.
“Venimos de una situación económica que apenas estamos saliendo de una reactivación, queríamos que para mitad de este primer semestre del dos mil veintidós ya estuviéramos fuera o ya estuviéramos a mano con los índices que veníamos manejando”, indicó.
Helen Anaya Sanromán reiteró no es que estén en contra pero si afectan los intereses del sector, ya que no es cualquier cosa la inversión que se tiene en los restaurantes; a todo esto se complica con el tema de los impuestos y los salarios.
Añadió que se tiene que defender al sector pero también –dijo– están conscientes de que tienen que aportar a la iniciativa de la alcaldesa Alejandra Gutiérrez pero advirtió que primero tiene que pasar el filtro en el congreso local bien sustentada, de no ser así se tendrán que buscar otros mecanismos.
Con tres copas no se pasa el alcoholímetro
La presidenta de la Canirac en el estado dijo que lamentablemente con un consumo racional de tan solo tres copas no se pasa la prueba de alcoholemia, ya que la cantidad estipulada de 0.8 g/lt es mínima y es algo a considerar por los comensales en los restaurantes.
“Un comensal en promedio son dos copas, la de llegada que le ofrecemos y una que consume con alimentos, probablemente haya una tercera que puede ser un digestivo o puede ser una copita de vino de mesa, con un consumo racional, normal, ya no lo pasó”, explicó.
Anaya Sanromán declaró que las cárceles están hechas para otros propósitos, lo anterior al recordar que cada semana hay 200 conductores que se llevan a los separos y cuestionó: ¿cuántos vienen de restaurantes? Si hicieran una encuesta, no alcanzarían ni el 10%, apenas el 5%, el resto serían de fiestas particulares.
El 10% señaló que les afecta en la percepción en el sentido de que la autoridad piensa que los doscientos detenidos semanales provienen del sector restaurantero.
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